Ha transcurrido una semana del bloqueo de comunarios de la provincia Ingavi en la ruta hacia Desaguadero, en la frontera con Perú, y este viernes se instaló un diálogo tripartido que involucra además al Gobierno y la Gobernación central.
En la cita participan el ministro de Obras Públicas, Servicios y Vivienda, Édgar Montaño, el presidente de la ABC, Henry Nina, y el gobernador Santos Quispe, con la premisa de definir los «aspectos técnicos» y alcanzar la solución al conflicto.
Los movilizados, que tienen una numerosa delegación instalada en La Paz a la espera de resultados favorables, exigen la construcción de una carretera de cuatro vías que una Río Seco, en El Alto, con la localidad fronteriza, una ruta catalogada como internacional, y que es usada para el comercio internacional.
Anunciaron que no dejarán la sede de Gobierno hasta que se firme un compromiso con plazos para la construcción de la vía. Advirtieron que si las autoridades no atienden su demanda extenderán los bloqueos a la ruta La Paz-Oruro.
«Después de un cuarto intermedio, la Administradora Boliviana de Carreteras (ABC) restablece el diálogo con una mesa técnica de trabajo con autoridades originarias de la Provincia Ingavi, el Gobernador del departamento de La Paz, Santos Quispe y el Presidente Ejecutivo de la ABC, Henry Nina a fin de analizar los aspectos técnicos que viabilizarán la construcción de la carretera Doble Vía Rio Seco – Desaguadero», infirmó la Administradora Boliviana de Carreteras (ABC).
El Gobierno había ratificado su postura de manera insistente: sin una contraparte del 20% de la Gobernación, la ejecución del proyecto, que ya cuenta con diseño final, era imposible.
Esa premisa fue explicada a la dirigencia de los comunarios en la reunión que se instaló a las 19.00 del jueves y que se extendió hasta el amanecer de este viernes, cuando se decretó un cuarto intermedio.
Tras esa pausa, los movilizados se trasladaron hasta la Gobernación para conversar con Santos Quispe, que luego comprometió el 5% del presupuesto.
Sobre esa base, las tres partes se reúnen en el edificio del Palacio de Comunicaciones, en el centro de la sede de Gobierno, para resolver el conflicto que ya dejó millonarias pérdidas al comercio internacional y regional.
Página Siete











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