El diputado del Movimiento Al Socialismo (MAS) Freddy López, que es del bloque de los ‘radicales’, exigió que se procese penalmente al dirigente de la Central Obrera Boliviana (COB) Juan Carlos Huarachi, al actual director de Emaguas y exdirigente de los Interculturales, Henry Nina y a todos los legisladores del MAS que avalaron el gobierno de la expresidenta Jeanine Áñez con la ampliación de la gestión de Gobierno y del Legislativo.
El parlamentario hizo referencia al tema a propósito de la imputación contra la expresidenta Áñez por los casos Senkata y Sacaba. Insistió en que no sólo ella y sus exministros deben ser castigados sino también los expresidentes Carlos Mesa y Jorge, ‘Tuto’, Quiroga, además del político opositor Samuel Doria Medina.
Pero López fue más allá y apuntó a Huarachi y a Nina que, según su visión, “han pactado” con el gobierno, que él denomina “golpista”.
“Huarachi y otros dirigentes (como) Henry Nina que piensan que han hecho la recuperación de la democracia. No. Más al contrario, son las personas que han negociado con intereses y afanes incluso personales”, dijo López a los periodistas.
Con el dedo índice en alto, apuntó también a los legisladores del MAS de la gestión pasada. “Diputados y senadores quienes han ampliado la gestión de Jeanine Áñez, tienen que ser investigados, tienen que ir a la cárcel”, sentenció el parlamentario masista.
López, repitió la misma retórica del expresidente Evo Morales, quien acusó a Huarachi de haber recibido 80 mil dólares del exministro Arturo Murillo para “pacificar el país” en 2019 tras la renuncia de Morales.
“Son más de 100 personas que han estado detrás del golpe de Estado”, aseguró López y reclamó al presidente Arce por qué al inicio de su gestión no encarceló “a todos”, y ahora, después de tres años, se dedica a “hacer cálculos y acuerdos con (Carlos) Mesa, con (Luis Fernando) Camacho; seguramente la población va a juzgar en su momento”, manifestó López.
Tras la renuncia de Evo Morales, el 10 de noviembre de 2019, junto a todos sus colaboradores, en Bolivia se vivieron intensas jornadas de movilización y protesta, mientras empezaba el gobierno transitorio de Añez.
En aquella época se realizaron varios acercamientos entre el nuevo gobierno, líderes de los partidos políticos, la iglesia católica y la Unión Europea para pacificar el país; estos últimos sirvieron como mediadores.
Uno de esos encuentros fue con dirigentes del Pacto de Unidad de ese entonces, entre ellos Juan Carlos Huarachi, y el gobierno de Áñez para suscribir un acuerdo y poner fin a las jornadas de movilización.
Tomado de El Deber






