La visión que tiene el Gobierno de Evo Morales en cuanto a la relación con las Fuerzas Armadas y la Policía pasa de la polémica a la crítica dura por parte de los opositores, incluso llega a la arena de la campaña electoral.
A través de su cuenta de Twitter, el expresidente y candidato por Comunidad Ciudadana, Carlos Mesa, señaló: “Una vez más el Gobierno vulnera la CPE (Constitución Política del Estado). Violando los artículos 245 y 251, posesionó a altos mandos de las FFAA y la Policía, completamente sometidos y al servicio del presidente y su partido”, y luego ingresó en el ámbito electoral, aludió a su candidatura y prometió: “Esta práctica inaceptable se acabará pronto”.
La respuesta del MAS no se dejó esperar. El jefe de bancada en Diputados, David Ramos, recordó la función represiva que tuvieron las FFAA y la Policía en los hechos de octubre de 2003, durante el último Gobierno de Gonzalo Sánchez de Lozada en el que Mesa fue vicepresidente. Dijo que hoy los militares pagan bonos y ya no dependen de la decisión de Estados Unidos.
Víctor Hugo Cárdenas, candidato presidencial por UCS, consideró que el Gobierno y los mandos militares y policiales confunden dos cosas: Las normas referidas a la CPE y la militancia política. “Es decir, lo partidario y lo estatal. Ambas no pueden cruzarse. El Gobierno se relaciona con las FFAA no con un criterio estatal, sino político partidario. La designación de autoridades lo hace en función de lealtades y eso no es correcto”.
El lunes, el presidente Evo Morales posesionó al general Williams Kaliman Romero como nuevo comandante en jefe de las Fuerzas Armadas (FFAA) y al coronel Rómulo Luis Delgado Rivas como el nuevo comandante general de la Policía boliviana.
Delgado se comprometió públicamente a trabajar “bajo los parámetros y paradigmas de un verdadero proceso de cambio, que se ha convertido paulatinamente en transformaciones profundas en el Estado Plurinacional de Bolivia, encaminados hacia el progreso y el desarrollo” gracias a las políticas económicas y sociales de inclusión y de redistribución de recursos, impulsado por el actual Gobierno.
Kaliman, cuando fue consultado si se consideraba un soldado del proceso de cambio, respondió: “No solo el comandante en jefe, sino todos los militares somos parte de todos los cambios positivos que tiene el Estado”.
Estas declaraciones generaron críticas en las redes sociales y principalmente de la oposición.
EL DEBER y ANF.






