El alcalde de La Paz, Iván Arias, contó su infancia, adolescencia y vida política en una entrevista exclusiva en Piedra, Papel y Tinta, de La Razón. ¿Usted sabía que, a sus cortos 11 años, cambió su apellido de Padilla a Arias?
“Mi nombre es Hernán Iván Arias Durán”, precisó.
Contó que su madre le puso Iván en honor a su hermanito menor fallecido y Hernán, por una anécdota que vivió ella cuando tenía a su pequeño hijo en brazos. “Mi mamá me puso Hernán porque cuando yo nací y me tenía en brazos, pasó Hernán Siles Suazo y ella le dijo: ‘Mi hijo’ y él me agarró y me dio un beso”.
Después, su madre lo llevó a Vallegrande, Santa Cruz, donde vivió y se crió con su abuela hasta sus cinco años. “Mi mamá me visitaba, pero, para mí, era una señora”. Años después, su madre lo recogió para que comience su vida académica en el colegio San Antonio de La Paz, inicialmente, y luego cursó la secundaria en Cochabamba.
Hasta sus 10 años, Iván llevaba el apellido Padilla por la herencia de su padre biológico, a quien no conocía porque —contó— lo había abandonado. “Toda mi primaria yo llevaba: Iván Padilla Durán, pero, ya en secundaria, mi mamá me contó la historia de que mi papá me abandonó”.
Contó que, por las noches, su madre lloraba y le pedía perdón por las “palizas” que le daba en algunas ocasiones para “inculcarle” buenos valores. “Ella solo quería que seamos buenas personas”.
Desde muy joven, su mamá hizo que Iván trabaje, consiguió distintos empleos eventuales, como heladero, lustrabotas, ayudante y vendedor de periódicos para aprender a autosustentarse en la vida. “Mi mamá tenía un problemita, porque ella pensaba que se iba a morir y yo me puse a trabajar. Siempre mis vacaciones eran trabajo”.
Recordó que junto a sus primos vendía periódicos y helados. “En Santa Cruz vendía El Deber; y en La Paz, Presencia y El Diario”.
Cuando llegaron sus 11 años, su madre le puso en la disyuntiva entre cambiar de apellido o seguir con el mismo para definir sus documentos personales y del colegio. “Mi mamá nunca me habló mal de mi padre. Yo no tenía ni amor ni odio por mi padre”.
“Yo le dije que al único señor que conozco es a mi papá Manuel Arias (pareja de su madre). De esa manera, me cambié de apellido a Arias. Y este Manuel Arias estaba muy metido en política”, develó.
“Ya de viejo” —como dijo— tomó un “curso de constelaciones” que se basaba entender la vida desde el entorno. Ahí le hicieron entender que él, como hijo, fue producto de “un acto de amor” y, por eso, tenía que perdonar a su padre biológico.
Entonces, empezó a buscar cosas que lo vinculen a su padre y un día, hace tres años, su esposa lo llamó para decirle que no podían tramitar su certificado de nacimiento porque tenía doble partida.
“Dicen que tienes doble partida, una con Padilla y otra con Arias”, le dijo su esposa.
Después de encontrar su documento original, recién este año, se enteró que su padre se llamaba Reynaldo Padilla. Después de 60 años. “Cuando yo nací, mi papá tenía 28 años y mi mamá, 24. Nací a las seis de la mañana el 8 de agosto de 1958”.
También, se enteró que su papá era guardia municipal en la Alcaldía de La Paz. “Ah no, casi lloro”.
“Cómo es la vida, mi padre era guardia y yo estoy de alcalde”, reflexionó entre lágrimas.
Con las ideas más claras sobre su origen, decidió perdonar a su padre escribiéndole una carta. “Le he escrito a mi papá y la carta la tengo guardada bajo la foto de mi mamá, en mi oficina con mi partida de nacimiento. Como cerrando el círculo”.
Ya con sus viejas heridas cerradas, en su programa municipal, tuvo contacto con una médium (persona que supuestamente se comunica con el espíritu de un muerto, dice el diccionario), a quien consultó si puede hablar con su padre.
“Sí, me dice”, reveló entre sollozos.
Entonces, le dio el nombre de su padre biológico y la médium, sin saber sobre el abandono ni nada, empezó a parafrasear: “Perdóname hijo, yo no te quise dejar. Simplemente, fui cobarde. Tú le debes todo a tu madre, la estoy viendo acá. Está en el infinito conmigo”.
“Esas cosas son las conexiones de la vida (…). Son cosas que se dan. Yo quedé impactado por mi padre, yo ya lo he perdonado. Nunca es tarde para perdonar”, dijo.
Arias es alcalde de La Paz desde 2021, cuando ganó las elecciones locales. Por ahora, dice que está ocupado en sus funciones y no prevé nada su rol político más adelante.
Fuente: La Razón







