Shirley B. E., acusada del homicidio de una joven de 16 años en Rurrenabaque, pide a las autoridades policiales presentar la carta póstuma que habría dejado la menor antes de ser encontrada sin vida. Mediante esta prueba, la sospechosa de la muerte de Anel Cavina, pretende argumentar su inocencia.
Por su parte, las autoridades policiales aún no dieron un informe sobre la veracidad de la supuesta carta póstuma.
De acuerdo a los antecedentes, la joven trabajaba como niñera en Rurrenabaque y tras el reporte de su deceso, la Policía aprehendió a la propietaria de la vivienda para su correspondiente investigación.
Sin embargo, el esposo de la víctima quien cumple la función de capitán de la Policía, argumentó que mediante una carta póstuma, la joven habría indicado que sufrió abuso sexual por un familiar, un extremo que aún no fue confirmado por la Policía.
Tras la audiencia, la justicia determinó la detención preventiva por cuatro meses para quien fue le empleadora; sin embargo, la mujer fue sacada a la fuerza de las instalaciones policiales para llevarla hasta el centro de la ciudad beniana para someterla al cepo como parte de justicia comunitaria.
Unitel







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