A lo largo del 2025, pero particularmente en noviembre, se reiteró un modus operandi que ya había encendido alarmas en años anteriores: pequeñas aeronaves con matrícula boliviana aparecieron en zonas rurales de Argentina y Paraguay vinculadas al tráfico de cocaína. A pesar de recurrentes incautaciones y destrucciones de pistas clandestinas en Bolivia, la actividad ilícita no se detiene.
El País hizo un recuento de algunos de los casos más relevantes registrados en las últimas semanas y que captaron la atención de la prensa extranjera por tratarse de avionetas estrelladas, abandonadas o interceptadas, decomisos importantes o detenciones de tripulantes.
Avionetas en Argentina
El hecho más reciente ocurrió la pasada semana en la provincia argentina de Santa Fe, donde apareció una abandonada una avioneta con matrícula CP-3487 —identificada como boliviana— en medio de un predio agrícola.
Pericias preliminares y la intervención de canes antidroga detectaron la presencia de rastros de cocaína en el fuselaje, es decir que la carga fue descargada previamente y los ocupantes se dieron a la fuga. La nave fue remitida para análisis técnicos y se abrió una investigación para determinar su procedencia real y la identidad de los traficantes.
El norte argentino también fue escenario de otro hecho a inicios de noviembre, cuando una aeronave Cessna con matrícula boliviana se precipitó en una propiedad rural. En el lugar las fuerzas de seguridad incautaron 364 kilos de cocaína. Posteriores operativos derivaron en detenciones realizadas por la Policía provincial y la Fiscalía federal de Salta.
Cayeron dos pilotos bolivianos mientras intentaban abandonar la zona en un ómnibus. El caso fue cubierto por agencias y medios internacionales.
Previamente, en julio, hubo un accidente en el Chaco argentino donde una avioneta Cessna con matrícula CP-3123 se estrelló y las pesquisas derivaron en hallazgos de elementos que apuntaban a su uso en transporte de sustancias controladas.
Las autoridades locales llevaron a cabo rastrillajes y recuperaron piezas y objetos que contribuyeron a la reconstrucción de los hechos.
Estos y otros sucesos registrados anteriormente, dispersos en el mapa argentino, revelaron que las aeronaves no operan en una sola provincia ni en un único corredor, sino que el común denominador es que aparecen zonas rurales y semiáridas que facilitan aterrizajes y descargas discretas.
Paraguay
En el norte del país vecino a mediados de noviembre, las Fuerzas Armadas y de seguridad ejecutaron una operación que calificaron como “histórica” y que terminó con la intercepción de una avioneta con matrícula boliviana, adaptada presumiblemente para tráfico de drogas. La aeronave no llevaba los asientos traseros y la tripulación había huido antes de la llegada de los militares.
Logística
Detrás de cada avioneta abandonada, accidentada o que operó “exitosamente” hay una red logística compleja: desde la producción y transporte de sustancias controladas, la construcción de pistas clandestinas hasta la adaptación de las aeronaves y el operativo de aterrizaje.
Las investigaciones policiales y periodísticas muestran la vulnerabilidad de las fronteras desde el país de origen y los de destino. Para cortarlas, los especialistas y fuentes judiciales coinciden en un punto clave: la necesidad de fortalecer la coordinación binacional y una política sostenida de control del espacio aéreo.
Evaluación de resultados del último quinquenio
Jaime Mamani, cinco años el viceministro de Sustancias Controladas, dijo que en ese periodo la Fuerza Especial de Lucha Contra el Narcotráfico (FELCN) incautó 175,25 toneladas de cocaína, secuestró 248 aeronaves y destruyó 391 pistas clandestinas. O sea, un promedio de 4,1 avionetas por mes.
El Ministerio de Gobierno reveló que varias fueron secuestradas más de una vez, es decir que los jueces a cargo de los casos beneficiaron a sus propietarios con la devolución
Fuente: elpais.bo









