Ahoradigital – La comisión especial del Senado que investiga el denominado “caso maderas” presentó este martes un informe preliminar en el que sostiene que no pudo constatar la existencia de la cocaína reportada por autoridades chilenas en cargamentos de madera boliviana.
El presidente de la comisión, senador Nicanor Cochi, informó que una delegación legislativa viajó hasta Arica y sostuvo reuniones con autoridades aduaneras, sanitarias y del Ministerio Público de Chile para conocer los antecedentes del caso.
Según Cochi, durante la visita no se pudo verificar físicamente la presencia de la sustancia que había sido reportada inicialmente por autoridades chilenas.
“No existe esa cantidad de cocaína que han mencionado”, afirmó el legislador, al referirse a la denuncia que señalaba que más de 1.000 toneladas de madera boliviana estaban impregnadas con droga.
El caso estalló en junio, cuando autoridades chilenas informaron sobre el supuesto hallazgo de cocaína impregnada en madera procedente de Bolivia. La denuncia provocó preocupación en el sector forestal boliviano y generó cuestionamientos sobre el procedimiento utilizado para determinar la existencia de la sustancia.
La comisión boliviana considera que los resultados reportados podrían estar relacionados con una posible contaminación cruzada, hipótesis que deberá ser respaldada mediante pericias técnicas y documentación oficial.
El senador Cochi también cuestionó el procedimiento seguido en Chile para la incautación y posterior destrucción del material. La comisión anunció que recomendará recurrir a organismos internacionales para defender a las empresas bolivianas afectadas.
El caso ha generado un fuerte impacto económico para el sector forestal. Representantes empresariales denunciaron pérdidas millonarias y un deterioro de la imagen de las exportaciones bolivianas.
En Bolivia, además, las pericias realizadas sobre muestras relacionadas con el caso habían arrojado resultados negativos en los análisis de sustancias controladas conocidos hasta julio. Sin embargo, la Fiscalía boliviana aclaró entonces que la investigación continuaba abierta y que todavía quedaban diligencias pendientes.
La Fiscalía Regional de Arica y Parinacota, por su parte, informó anteriormente que su investigación sobre las maderas presuntamente impregnadas con droga continuaba vigente y que se encontraban en curso distintas diligencias.
Con el informe preliminar del Senado boliviano, el caso vuelve a generar tensión entre ambos países y abre un nuevo debate sobre las pruebas utilizadas, la actuación de las autoridades chilenas y el eventual perjuicio ocasionado a las empresas exportadoras bolivianas.
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