Ahoradigital.- Santa Cruz y el Chapare se han convertido en puntos estratégicos para el acopio y distribución de droga, mientras el crimen organizado gana terreno en Bolivia ante la debilidad institucional del Estado, según advirtieron expertos en criminología e investigación penal.
La alerta fue planteada durante el programa Hagamos Democracia de Erbol, donde el criminólogo Christian Sánchez, el exfiscal antidroga Jodael Bravo y la diputada del PDC Danitza Mejía analizaron el avance de las organizaciones criminales y la presunta captura de instituciones estatales por economías ilícitas.
Sánchez señaló que estructuras como el PCC, Comando Vermelho, Cártel de Aragua y grupos vinculados a organizaciones mexicanas tienen presencia en Bolivia desde hace varios años.
Según su análisis, Santa Cruz y el Chapare ocupan un lugar estratégico dentro de las redes de narcotráfico, no solamente como zonas vinculadas a la producción, sino también como centros de acopio y distribución hacia mercados internacionales.
El criminólogo cuestionó que la lucha antidroga se concentre principalmente en detener a personas que transportan pequeñas cantidades de droga hacia Brasil, mientras las grandes estructuras que manejan la producción, el acopio, el transporte y la distribución continúan operando.
También advirtió que la corrupción y la impunidad han permitido que estas organizaciones amplíen su poder y se vinculen con otros delitos, entre ellos el sicariato y hechos violentos.
Para el exfiscal antidroga Jodael Bravo, uno de los principales problemas es la falta de una estructura policial especializada en crimen organizado.
Bravo sostuvo que no basta con movilizar efectivos después de que se registra una ola de sicariatos o ataques armados. Planteó crear grupos especializados capaces de identificar a las organizaciones, sus integrantes, sus redes de financiamiento y sus conexiones internacionales.
También consideró necesario fortalecer el intercambio de información con países como Brasil, Ecuador, Colombia y México, debido al carácter transnacional de las organizaciones criminales.
En tanto, la diputada Danitza Mejía informó que el Gobierno trabaja con tres estrategias: Plan Frontera Segura, Plan Halcón y Plan de Alto Impacto, destinadas a enfrentar el narcotráfico, el crimen organizado y otros delitos vinculados.
La legisladora reconoció, sin embargo, que las fronteras bolivianas continúan siendo vulnerables, especialmente en los puntos de conexión con Brasil.
Las advertencias vuelven a poner sobre la mesa una pregunta que va más allá de los operativos policiales: ¿quién controla realmente los territorios donde el narcotráfico ha logrado construir sus redes?
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