¿Qué se sabe del hombre acribillado en el Trópico? Se llamaba Alfredo Rengipo Mérida, tenía 28 años y al menos tres antecedentes, algunos por secuestros. Estaba vinculado a líderes de bandas delincuenciales, como Nabor López y su sucesor Ariel Villarroel, que además de secuestros, se dedicaban a la extorsión y al narcotráfico.
Fue asesinado a tiros – al menos ocho impactos en su cuerpo – el sábado 1 de noviembre, alrededor de las 09:30, en el barrio Paraíso de Entre Ríos. Según el director de la Fuerza Especial de Lucha Contra el Crimen (FELCC) de Cochabamba, Vanderley Flores, el hombre había pedido una cerveza en un local del sector cuando un vehículo tipo Noah se detuvo. De él bajaron dos hombres armados, que dispararon 18 veces; 12 con un calibre 5.56 y seis con uno de 9 milímetros. Él intentó escapar, pero cayó boca abajo en el piso. Los autores huyeron en la misma movilidad.
Se encontraba en esa zona incumpliendo una medida judicial. Tenía detención domiciliaria sin custodia, lo que obligaba a permanecer en su vivienda. El 18 de mayo de 2023, Alfredo, junto a Mateo Rengipo y Nabor López, fue presentado en una conferencia de prensa. Allí, el viceministro de Régimen Interior y Policía, Jhonny Aguilera, aseguró que eran los autores de un triple secuestro – un padre, su hijo y un trabajador – ocurrido días antes, y que estaban vinculados a otros delitos en el Trópico. Después de eso, recibió detención preventiva, pero, por motivos que se desconocen, logró sustituir la cárcel por detención en casa.
Aguilera enfatizó que Alfredo Rengipo formaba parte de la organización criminal liderada por Nabor López, quien en enero de este año fue asesinado de un disparo en la cabeza dentro de la cárcel de Chonchocoro, en La Paz, por otro privado de libertad. Tras el encarcelamiento, surgió un nuevo liderazgo: Ariel Villarroel Calle, buscado por la justicia desde hace varios meses.
Ahora, los investigadores intentan identificar a los asesinos y determinar el móvil del crimen, que apunta a un ajuste de cuentas. Procesaron la escena y secuestraron varios elementos, entre ellos billetes de cortes de 10, 20 y 30 bolivianos y la llave de un vehículo. El auto, un tipo Noah en el que se movilizaba Alfredo, tenía una tarjeta telefónica, un celular y un equipo de sonido con la inscripción “El Patrón”. También colectaron la grabación de una cámara de vigilancia que registró parte del violento ataque.
Fuente: Opinión









