La investigación por el feminicidio de Rosa del Carmen Solá, la mujer hallada carbonizada y decapitada en la zona de La Angostura, dio un giro clave luego de que la Policía revelara que los dos aprehendidos habrían vendido el celular de la víctima y alterado el vehículo utilizado para trasladar el cuerpo con el fin de evadir a las autoridades.
El comandante departamental de la Policía de Santa Cruz, coronel David Gómez, informó este viernes que las pesquisas permitieron identificar y capturar a dos jóvenes señalados como presuntos autores del crimen: Sergio Javier A., de 21, y John B., de 23 años, este último era pareja de la víctima.
Según la autoridad policial, la víctima estuvo junto a ambos sindicados la noche del lunes 4 de mayo consumiendo bebidas alcohólicas en un domicilio ubicado en la zona de El Bajío, kilómetro 8½ de la avenida 24 de Septiembre. De acuerdo con las investigaciones preliminares, en ese inmueble se habría producido el asesinato.
“Se habría producido la muerte de la víctima. Posteriormente, ambas personas sacaron una caja grande de cartón y la cargaron en un vehículo blanco de propiedad de la víctima”, explicó Gómez durante una conferencia de prensa.
Las indagaciones establecen que los sospechosos trasladaron el cuerpo hasta una zona boscosa de La Angostura, en el municipio de El Torno, donde incineraron los restos para intentar borrar evidencias. El hallazgo fue reportado por comunarios y pescadores del sector, quienes observaron movimientos sospechosos cerca del río.
Elementos claves
Durante el levantamiento legal del cadáver, personal de la Fuerza Especial de Lucha Contra el Crimen (Felcc) encontró restos de un edredón, fragmentos de cartón y cinta film adherida a las manos de la víctima. La autopsia confirmó que Rosa del Carmen Solá murió por un shock hipovolémico provocado por al menos 20 heridas punzocortantes en el tórax y que posteriormente fue decapitada.
El director departamental de la Felcc, coronel Jhonny Coca, reveló que las pruebas recolectadas vinculan directamente a los aprehendidos con el crimen. Entre los principales indicios figura el hallazgo de manchas hemáticas en el domicilio de la zona de El Bajío donde habría ocurrido el asesinato.
Además, explicó que los investigadores encontraron en otro inmueble una funda de almohada con características similares a los restos del edredón hallado en la escena donde fue calcinado el cuerpo.
Uno de los elementos que fortaleció la hipótesis policial fue la recuperación del celular de la víctima en una galería comercial de venta de teléfonos. Según la Felcc, el aparato fue vendido por uno de los aprehendidos por Bs 2.000.
“También se ha podido recuperar el dispositivo celular de la víctima. Este habría sido vendido por el aprehendido John B.”, detalló Coca.
La Policía también secuestró el vehículo de la víctima en un taller de chapería. Las cámaras de vigilancia captaron que el motorizado tenía originalmente una parrilla superior; sin embargo, cuando fue encontrado, esa pieza ya había sido retirada.
“Los aprehendidos pretendían modificar la originalidad del vehículo y posiblemente cambiarle el color”, afirmó el jefe policial.
Asimismo, los investigadores recuperaron una motocicleta perteneciente a la víctima que estaba en poder de uno de los sindicados.
Aunque ambos sospechosos niegan su participación, la Policía sostiene que las evidencias científicas, digitales y testificales son contundentes y apuntan a su presunta autoría en el feminicidio.
Entretanto, continúan los rastrillajes en La Angostura para encontrar la cabeza de la víctima, que hasta el momento no fue localizada.
El Deber







