La jefa de gabinete del vicepresidente Edmand Lara, Susana Rojas Onostre, se presentó este martes ante la Fuerza Especial de Lucha Contra el Crimen (Felcc) de La Paz, en calidad de sindicada, dentro de una investigación por el presunto delito de uso indebido de influencias.
Rojas fue citada por el Ministerio Público luego de una denuncia relacionada con el supuesto envío de una lista con nombres de policías para cambios de destino al Comando General de la Policía, cuando el general Mirko Sokol se encontraba al frente de la institución.
La funcionaria llegó a dependencias de la Felcc acompañada por su abogada y prestó declaración durante más de dos horas ante la División de Corrupción Pública.
El caso se produce en medio de la creciente controversia alrededor de presuntas gestiones para influir en decisiones dentro de la Policía Boliviana. Precisamente, Lara había presentado días atrás una denuncia contra el consultor argentino Fernando Cerimedo y la primera dama María Elena Urquidi, acusándolos de varios delitos, entre ellos tráfico y uso indebido de influencias, a partir de un audio cuya autenticidad deberá ser determinada mediante pericias.
La investigación que involucra a Rojas, sin embargo, tiene un elemento particular: la acusación apunta a que desde el entorno del propio vicepresidente se habría remitido una nómina de efectivos policiales para gestionar cambios de destino. La Fiscalía deberá establecer si ese hecho ocurrió y, principalmente, si existió alguna utilización indebida de la posición o influencia de la funcionaria.
Al abandonar las oficinas de la Felcc, Rojas evitó brindar declaraciones a los medios y se retiró acompañada de su defensa. Hasta el momento, no se conocieron públicamente mayores detalles sobre el contenido de su declaración.
La investigación continúa abierta y será el Ministerio Público el que determine si existen elementos suficientes para establecer responsabilidades penales.
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