El ministro de Gobierno, Marco Antonio Oviedo, posesionó este jueves a los nuevos comandantes departamentales y directores nacionales de la Policía Boliviana, en un cambio que alcanza a las principales áreas operativas, administrativas y especializadas de la institución.
El acto de posesión se realizó en La Paz y oficializó una nueva estructura de mando policial en todo el país. Entre los cambios están los comandantes de los nueve departamentos, además de los responsables de unidades clave como Inteligencia, FELCN, FELCC y FELCV.
Los nuevos comandantes departamentales son Ricardo César Terrazas del Pozo en La Paz; Martín Tadeo Aruquipa Azurduy en Chuquisaca; Henry Ramiro Ontiveros en Cochabamba; Miguel Ángel Zambrana Aguilar en Oruro; Franklin Villazón en Potosí; Heriberto Carlos Valencia Colque en Tarija; Edson Omar Fernández Molina en Santa Cruz; Víctor Hugo Medina Flores en Beni y Juan Mauricio Abel Laguna Saavedra en Pando.
También fueron designados Juan Carlos Vega Gareca como presidente del Tribunal Disciplinario Superior; Marcelo César Acuña Mendizábal como director nacional de Personal; Martín Gálvez Guzmán en Inteligencia; Juan Javier Salgueiro Hurtado en Planeamiento y Operaciones y Miguel Ángel Moncada como director nacional Administrativo.
En las unidades investigativas y de lucha contra el delito también hay cambios. Marcelo Andrés Núñez Rojas asumirá la Dirección General de la FELCN; Celine Salas Medramo estará al frente de la FELCC; Jesús Silva Villafuerte dirigirá la FELCV y José María Veizaga será director general de Investigación Policial Investigativa.
La nueva estructura se completa con Luis Fernando Aragón Flores como Fiscal General Policial y Gilmar Ramiro Valencia Fernández como director nacional de Comunicación Social y Relaciones Internacionales.
Los cambios se producen en un momento en el que el Gobierno busca reorganizar las instituciones encargadas de seguridad y lucha contra el delito. La renovación de estos cargos pondrá a prueba a la nueva conducción policial, especialmente en áreas sensibles como inteligencia, narcotráfico, investigación criminal y violencia contra la mujer.
La posesión de los nuevos mandos abre así una nueva etapa dentro de la Policía Boliviana, con autoridades que tendrán la responsabilidad de ejecutar las políticas de seguridad del Gobierno y responder a las demandas de la población en cada departamento.
Ahoradigital




