El funeral tuvo lugar en villa Zavaleta (Argentina), donde vivía el delincuente de 16 años, que había ingresado al Hospital Penna minutos después del asalto.
Con tiros al aire, despidieron los familiares y amigos a Yoel, el delincuente de 16 años que murió baleado de un tiro en la cabeza en el Hospital Penna, según se presume, luego de intentar asaltar el último viernes al médico Ernesto Crescenti en Parque Chacabuco.
El ritual “tumbero” se desarrolló a plena luz del día en Villa Zavaleta, el barrio donde vivía el adolescente, que también es conocido como la villa 21-24 de Barracas. “Ninguno se acerque a lo que es la cancha de vóley porque están despidiendo al muerto que tuvimos en la guardia pasada. Están efectuando disparos de armas de fuego al aire. No pidan desplazamiento”, le advirtió a sus compañeros un agente de Gendarmería, que se encontraba custodiando la zona.

El joven de 16 años tenía antecedentes por robo agravado y la misma noche del asalto a Crescenti entró al hospital herido. Aunque por el momento no está confirmado si fue uno de los ladrones que atacó al médico en la puerta de su casa, así lo indicarían las imágenes de las cámaras de seguridad. Los investigadores están esperando los resultados de las pericias para determinar si la bala que tenía en la cabeza es compatible con la del médico, que es legítimo portador de una Glock calibre 357.
El asalto a Crescenti tuvo lugar el viernes pasado alrededor de las 20.50 sobre la calle Santander al 500, en el barrio porteño de Parque Chacabuco. Allí la víctima fue sorprendida en la puerta de la vivienda por cuatro delincuentes armados cuando volvía de sus vacaciones.
“Uno de ellos se bajó disparando. El ladrón tiró primero y era él o yo”,manifestó el médico en diálogo con TN. Entonces, el hombre sacó su arma y se defendió a los tiros. Los delincuentes se escaparon rápidamente del lugar. Minutos más tarde, Yoel entró con una herida de arma de fuego al Hospital Penna de Parque Patricios.
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