Ahoradigital – Mientras Estados Unidos anuncia una estrategia más agresiva contra las organizaciones narcotraficantes de América Latina y deja abierta la posibilidad de ampliar sus acciones contra estos grupos, Bolivia planteó una respuesta regional operativa y coordinada, basada en planes concretos, intercambio de información, responsabilidades definidas y resultados medibles.
La posición boliviana fue expuesta por el ministro de Defensa, Ernesto Justiniano, durante el Foro de la Coalición de las Américas contra los Cárteles (A3C), realizado en Panamá, un espacio en el que participaron autoridades de la región junto a Pete Hegseth, secretario de Guerra de Estados Unidos, y el general Francis Donovan, comandante del Comando Sur.
Justiniano sostuvo que la lucha contra el narcotráfico, el narcoterrorismo y las organizaciones criminales transnacionales no puede limitarse a declaraciones o acciones aisladas.
“Las amenazas reales exigen capacidades reales, acciones concretas y resultados medibles”, afirmó la autoridad, según una nota de prensa del Ministerio de Defensa.
Bolivia planteó que la cooperación regional se traduzca en planes de acción, grupos de trabajo con objetivos y plazos, definición de responsabilidades, países líderes en áreas prioritarias y mecanismos permanentes de evaluación.
El planteamiento adquiere especial relevancia en medio de las recientes declaraciones de autoridades estadounidenses sobre la posibilidad de ampliar la ofensiva contra las organizaciones narcotraficantes de la región, incluso con acciones coordinadas con los países que formen parte de esta estrategia.
cooperación que podría ampliarse
La propuesta boliviana abre la posibilidad de fortalecer la coordinación con Estados Unidos y otros países en áreas como inteligencia, control fronterizo, tecnología, ciberdefensa, investigaciones financieras y lucha contra las rutas del narcotráfico.
Justiniano advirtió que las organizaciones criminales deben ser entendidas como un sistema regional y no como hechos aislados, debido a que articulan rutas, logística, financiamiento ilícito, corrupción, tecnología y violencia en diferentes países.
“La amenaza debe entenderse como un sistema regional. No estamos frente a hechos aislados, sino ante redes que combinan rutas, logística, financiamiento ilícito, corrupción, tecnología, violencia y capacidad de regeneración”, señaló.
La agenda presentada por Bolivia en el A3C contempla fortalecer la presencia y el control en fronteras, espacio aéreo, ríos e infraestructura crítica, además de mejorar la inteligencia financiera y la ciberdefensa. También plantea reforzar la supervisión y trazabilidad de sustancias controladas y precursores, así como revisar el marco normativo para mejorar la capacidad de respuesta del Estado.
El ministro remarcó que esta cooperación debe permitir a los países compartir información, mejorar su interoperabilidad y anticiparse a los movimientos de las organizaciones criminales.
acciones coordinadas, dentro del marco boliviano
La participación de Bolivia en esta estrategia regional coincide además con el restablecimiento de la cooperación antidroga con Estados Unidos, después de 17 años de distanciamiento.
Este nuevo escenario podría permitir una mayor coordinación en la lucha contra organizaciones transnacionales. Esto incluye desde el intercambio de inteligencia y apoyo tecnológico hasta investigaciones y eventuales operaciones coordinadas, siempre bajo los acuerdos que establezcan los países participantes.
Sin embargo, el ministro Justiniano remarcó que Bolivia plantea esta cooperación preservando la soberanía nacional y dentro del marco institucional y legal.
Esto significa que las recientes advertencias de Estados Unidos sobre ampliar sus acciones contra el narcotráfico no implican que fuerzas estadounidenses puedan ingresar unilateralmente a territorio boliviano. Una participación directa en operaciones dentro del país requeriría acuerdos y autorización de las autoridades bolivianas.
“No se puede enfrentar a mafias transnacionales con instituciones aisladas ni con herramientas del pasado. Necesitamos más inteligencia, más tecnología, más interoperabilidad, más cooperación y más decisión”, afirmó Justiniano.
La coincidencia entre la nueva estrategia estadounidense y la propuesta presentada por Bolivia en el A3C abre así un nuevo escenario regional: una cooperación más estrecha y operativa contra el narcotráfico, en la que Bolivia busca pasar de las declaraciones generales a acciones concretas y coordinadas frente a las mafias transnacionales.
Ahoradigital con información del Ministerio de Defensa, Correo del Sur y agencias internacionales.




