Ahoradigital – La violencia registrada en las últimas horas en San Ignacio de Velasco, Santa Cruz, provocó un despliegue militar sin precedentes en la zona. Efectivos de las Fuerzas Armadas comenzaron a patrullar las calles portando armamento de guerra, en coordinación con la Policía Boliviana.
El operativo se activó después de que cuatro personas fueran asesinadas en menos de 48 horas en distintos hechos violentos. A este escenario se sumó la aparición de grafitis atribuidos preliminarmente a organizaciones criminales brasileñas, aunque las investigaciones todavía deben establecer si existe una relación directa.
Entre las unidades desplazadas se encuentra personal especializado, incluido el Batallón de Comandos Anfibios de la Armada Boliviana, además de efectivos del Regimiento Warnes y del Regimiento de Infantería Nº 12. El despliegue militar llega aproximadamente a 250 efectivos, mientras que, sumando a la Policía, el dispositivo supera los 300 uniformados.
La medida responde a la preocupación por la presencia de estructuras vinculadas al crimen organizado y redes de sicariato en esta región fronteriza con Brasil. Las autoridades buscan reforzar no solamente los patrullajes, sino también las labores de inteligencia e investigación criminal.
Comando conjunto
El Consejo Departamental de Seguridad Ciudadana de Santa Cruz planteó además la creación de un Comando Conjunto de Lucha contra el Crimen Organizado, con base principal en San Ignacio de Velasco.
La propuesta contempla una intervención conjunta de Policía y Fuerzas Armadas inicialmente durante seis meses, con posibilidad de ampliación, además de un mayor control en zonas fronterizas como San Ignacio, San Matías y Puerto Quijarro.
El alcalde de San Ignacio, Felman Gómez, pidió que la presencia estatal sea sostenida y acompañada por inteligencia y control fronterizo. La población, mientras tanto, reclama que el despliegue llegue también a los barrios alejados y no se limite al centro de la ciudad.
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