Reapareció en las últimas horas el polémico fiscal Daniel Irusta, conocido por haber comprado en efectivo un auto de alta gama a una bailarina de cumbia y por haberse desempeñado como abogado de Evo Morales y Juan Ramón Quintana.
De manera incomprensible, en febrero pasado el fiscal general Roger Mariaca nombró a Irusta como fiscal superior, pese a los antecedentes mencionados.
Irusta reapareció en la reunión del miércoles pasado entre dirigentes de la COB y el gobierno, como una especie de representante de Mariaca. La COB había exigido que Mariaca, del que se cree tiene inclinación masista, participe de la reunión en la que se intentó poner en marcha un diálogo con el presidente Rodrigo Paz y algunos de sus ministros.
Aparte de haber sido abogado de Morales y Quintana, Irusta fue durante el MAS director ejecutivo de la Autoridad de Impugnación Tributaria (AIT).
A fines de 2024, el abogado fue investigado por el delito de legitimación de ganancias ilícitas, a raíz de un intento de compra en efectivo de un vehículo de alta gama valorado en 95.000 dólares, que pretendía ser registrado a nombre de la cantante Wendy Callaú. El proceso quedó en nada.
Asimismo, se conocieron vínculos de Irusta con el empresario Harold Lora, propietario de la constructora implicada en el denominado Caso Loritas, quien enfrenta procesos por estafa y movimientos financieros irregulares. El fiscal superior habría brindado asesoría legal al empresario.
Finalmente, la declaración jurada de bienes presentada por Irusta ante la Contraloría General del Estado para acceder al cargo en la Fiscalía registra cifras consideradas sospechosas: cero bolivianos en rentas percibidas y un pasivo de apenas 10.000 bolivianos.
Fuente: Brújula Digital





