Una semana después de las ejecuciones atribuidas al crimen organizado en San Ignacio de Velasco, Santa Cruz, el asesinato de una pareja en Cobija, Pando, volvió a desatar las alertas.
De acuerdo con medios locales y versiones de vecinos, las víctimas son Giovanni y Ximena, residentes en una vivienda de la avenida Los Tajibos, en el barrio 11 de Octubre. Se presume que los autores ingresaron al inmueble y abrieron fuego contra ambos.
De acuerdo con investigadores forenses, el varón tenía más de tres impactos de bala en el tórax anterior y posterior, mientras que la mujer, un solo impacto en el tórax anterior.
Según trascendió, el hombre habría sido ejecutado en la sala y la mujer en su dormitorio.
Extraoficialmente, algunos vecinos señalaron que el hombre tenía antecedentes delictivos y había permanecido un tiempo en el penal de Villa Busch, en la capital pandina.
La Fiscalía maneja la hipótesis de un posible ajuste de cuentas. Fuentes confirmaron en Cobija que el varón era buscado por organizaciones criminales.
De manera paralela al informe oficial, en redes sociales de Bolivia y Brasil comenzaron a difundirse fotografías de las víctimas, en las que se afirma que habían sido “sentenciadas” por el Comando Vermelho por un presunto “arrocho de droga”, término utilizado en el ámbito criminal brasileño para referirse al robo entre organizaciones del narcotráfico.
Las publicaciones también señalan que las víctimas estaban vinculadas a un grupo conocido como “Los Choleros”, extremo que aún no fue confirmado por las autoridades.
La Fiscalía de Pando anunció que comenzará con las investigaciones para establecer las causas reales del crimen y no descarta ninguna línea de indagación mientras se espera un informe oficial definitivo.
El Comando Vermelho (Comando Rojo), de alta peligrosidad, es la organización criminal más antigua de Brasil, dedicada principalmente al narcotráfico, al tráfico de armas y al crimen organizado.
Mantiene una rivalidad con el Primer Comando de la Capital (PCC), al que se atribuyen varios de los crímenes de las últimas semanas en Santa Cruz.
Correo del Sur






