Yoselín QT, de 22 años, y Elizabeth LV, de 24, fueron atacadas con un cuchillo, violadas y murieron ahorcadas en un taller de motocicletas de Quillacollo. La confirmación llegó este lunes, tras un fin de semana de conmoción para la población cochabambina, donde el caso se conoció la mañana del viernes.
Yoselín trabajaba como cocinera para mantener a su hija de seis años. Quería estudiar Enfermería, según contó su madre a medios cochabambinos.
Elizabeth también era madre: tenía dos hijos, de seis y tres años. Vendía zapatos para vivir.
De acuerdo con el testimonio de Rodrigo RAC, imputado por complicidad, Samuel MR, el mecánico, atacó primero a Elizabeth y cuando Yoselín acudió a buscar a su amiga, corrió la misma suerte.
De acuerdo con el informe proporcionado por el fiscal departamental de Cochabamba, Osvaldo Tejerina, ambas jóvenes fueron violadas; sus cuerpos habían sido encontrados desnudos el viernes.
Ese día, la Policía aprehendió en el lugar a Samuel, quien habría admitido el crimen, y después capturó a Rubén en su domicilio; este último argumentó que había escapado atemorizado.
El principal acusado aseguró que los jóvenes habían intentado robarle dinero.
Consumieron bebidas
Según el Ministerio Público, ambas víctimas habían consumido alcohol en el taller del feminicida y su cómplice.
El domingo, la justicia envió al acusado de feminicidio al penal de El Abra ya su cómplice, a San Pablo de Quillacollo.
Debido a que las familias son de escasos recursos –la madre de Yoselín vende jugo de naranja en un carrito y el padre de Elizabeth es estibador en los mercados–, la Fundación Voces Libres cubrió los gastos del sepelio de las víctimas y brinda apoyo legal y social.
RECUENTO
Con el doble feminicidio, Cochabamba registra 11 crímenes de esta naturaleza, mientras en todo el país, ya suman 62, según los datos de la Fundación Voces Libres y el Ministerio Público.
La cifra convierte al céntrico departamento, junto con Santa Cruz, en el que reporta mayor número de casos.
La Razón






