El director de Régimen Penitenciario, Juan Carlos Limpias, no descartó la participación de un privado de libertad en la muerte de dos reos en el penal de Chonchocoro, que fueron hallados sin vida ahorcados en uno de los talleres del penal el pasado lunes. El padre de uno de ellos duda del suicidio porque las manos de su hijo estaban atadas.
“Según la información que tenemos (…) no se descarta que hubiera la participación de alguna otra persona o algún otro privado de libertad. Lo dejamos en manos de la instancia investigativa para que nos dé los elementos más certeros para tener certidumbre de tomar las acciones”, dijo Limpias, en un contacto con la red Unitel.
El director de Régimen Penitenciario dijo que los dos privados de libertad compartían el mismo rubro de hojalatería. “Ellos fueron encontrados, justamente, en este taller, cerrados por dentro y por fuera. En ese sentido se descarta que hubiera una pelea o violencia entre ambos”, agregó.
Según el reporte de las autoridades de Régimen Penitenciario, durante el llamado de lista del Bloque C sector galpón, el personal policial evidenció la ausencia de dos privados de libertad y luego de un operativo de búsqueda, los guardias identificaron que el ambiente del taller de hojalatería estaba cerrado con candados por la parte externa y al interior estaba trancado con un seguro.
Cipriano Aduviri, papá del recluso César Aduviri, de 34 años, quien fue encontrado muerto en el taller de hojalatería del penal de Chonchocoro, duda que su hijo se haya quitado la vida y sospecha que fue agredido por otras personas.

“Estaban amarradas sus manos y el cuello sangrando, pero hay unas huellas que tiene. Nosotros dudamos de esto, no puede ser que esto haya ocurrido, nosotros pensamos que pasó algo en allá y que a mi hijo le hicieron eso, porque hay huellas, por eso dudamos”, manifestó.
Mencionó también que hasta ahora no recibe ninguna explicación de qué es lo que sucedió realmente. Contó que cuando fue a la morgue sólo le dijeron que en el taller estaban encerrados ambos privados de libertad y que tuvieron que abrir la puerta con una amoladora para sacarlos.
Con la reciente muerte de los dos privados de libertad, este centro penitenciario ya suma tres decesos en ocho días. El domingo 12 de febrero, Álvaro Salinas, sentenciado por la muerte del joven Anakin Tancara, mató a golpes con un palo de escoba a su compañero de celda en una pelea al interior de la cárcel.
Para el director de Régimen Penitenciario, estos hechos dejaron “zozobra” en la opinión pública y no sólo preocupan a la ciudadanía, sino a los mismos privados de libertad. “La administración cambió casi al 60% del efectivo policial que tenemos allá, este cambio se va realizando periódicamente para evitar que por familiaridad o por otras situaciones se (pueda) dar relajamiento en la seguridad”, dijo a los medios.
Desde su creación, al menos 30 muertes se registraron al interior del penal de máxima seguridad Chonchocoro, entre suicidios y asesinatos en riñas y venganzas. Según el informe de la Defensoría del Pueblo “Volcar la mirada a las cárceles” hasta 2018, el centro penitenciario registró al menos 22 asesinatos a internos que, por ser considerados los líderes más peligrosos, fueron trasladados desde otras cárceles del país. Desde ese año hasta la fecha son al menos ocho las muertes denunciadas de forma pública, haciendo un total de 30, pero estas cifras podrían ser mayores.
“Ya son 32 las muertes”, dijo Ramiro Llanos, exdirector de Régimen Penitenciario, según su propio registro. Y con los dos últimos sumarían 34.
34
MUERTES
se habrían producido al interior del penal de Chonchocoro desde su creación.
“Según la información que tenemos (…) no se descarta que hubiera la participación de alguna otra persona o algún otro privado de libertad”.
Juan Carlos Limpias, director Régimen Penitenciaria
Página Siete







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