La jornada de este domingo fue acribillado en Santa Ana de Yacuma, Edgar Dorado Menacho, acusado de ser uno de los responsables del asesinato de 3 policías en Porongo el 21 de junio del 2022 dentro del denominado caso Nallar.
El hombre fue asesinado a tiros por personas que todavía no han sido identificadas. El hecho ocurrió en una zona urbana de la ciudad, y luego fue trasladado al hospital.
Edgar Dorado era buscado por Interpol, fue declarado rebelde, estaba prófugo de la justicia, era señalado como jefe de seguridad de Misael Nallar quien ahora guarda detención en Palmasola.
Dorado de 47 años oriundo de San Joaquín llegó la madrugada de este domingo a Santa Ana para participar de la fiesta.
El caso del triple asesinato
El triple asesinato de los sargentos Alfonso Chávez y Eustaquio Alanes, y del voluntario del Gacip David Candia ocurrió la tarde del 21 de junio de 2022. Fueron acribillados con armas de alto calibre a sangre fría en Porongo.
Las investigaciones responsabilizaron del crimen a Nallar, yerno del “pez gordo del narcotráfico” Jesús Einar Lima Lobo, preso en Brasil desde el 2021.
Las pesquisas señalan que Edgar Dorado Menacho, junto a Misael Nallar, su hermano Widen Nallar y Jassier Góngora Montero, el día del suceso portaban armas largas y cortas y vestían chalecos y gorras de la Fuerza Especial de Lucha Contra el Narcotráfico (Felcn).
Testigos protegidos declararon ante la cámara gessel que al lugar llegó otra persona que les entregó los uniformes y gorras de la Felcn además un bolso con armas. Luego Misael Nallar, Edgar Dorado y Widen Nallar subieron a la vagoneta Rush y se dirigieron a buscar a los policías para acribillarlos. El conductor según las investigaciones era Edgar Dorado Menacho.
Están presos Misael Nallar, Winden Nallar, Jassier Góngora Montero el colombiano Esteban Beltrán Muñoz. Gozan de libertad el mayor Álvaro Muñoz y el abogado Rodrigo Gonzales.
La ejecución
Una patrulla, conformada por los sargentos Eustaquio Olano y Alfonso Chávez Flores, y el voluntario del Gacip José David Candia Orozco, fue interceptada por tres sujetos fuertemente armados que iban a bordo de una vagoneta Toyota.
El momento del ataque se da cuando los policías se dirigían desde Porongo hacia la comunidad Los Cuchis. Los criminales iban en ruta contraria.
Los uniformados no dispararon sus armas reglamentarias. Además, se puso en evidencia que ni los policías ni el voluntario del Gacip contaban con chaleco antibalas de protección.
El motivo del asesinato de los policías
Según una conversación de WhatsApp, que se hizo pública en las redes sociales, que sostuvo uno de los sargentos fallecidos con su novia, previo al asesinato, el grupo delincuencial ya los había agredido.
«Nos agredieron, a mi camarada le dieron puñete, a mi me salvó lo que portaba, nos quedamos sin señal y nos plantamos en la arena y ahí vinieron a buscarnos pelea. En un momento pensé: aquí me destrozan, pero gracias a Dios no pasó a mayor, pero no teníamos comunicación, viví el peor susto», se lee en una parte del mensaje.
EL DEBER consultó a una alta fuente policial sobre la veracidad de esta conversación y confirmó su existencia. La misma está siendo sometida a un peritaje.
Fuente: DTV y ABI







