El teniente coronel de la Policía Erick Salvador Correa Gonzales, quien participó en el operativo de captura del narcotraficante uruguayo Sebastián Marset en Santa Cruz, denunció que es víctima de una persecución desde el Ministerio de Gobierno y pidió garantías para presentar pruebas que, según afirma, demostrarían que no participó en la presunta sustracción de bienes del inmueble del narcotraficante.
En una entrevista con Correo del Sur, difundida por El País, Correa señaló que se encuentra en la clandestinidad después de conocer que existe una orden de aprehensión en su contra. El oficial rechazó las acusaciones y sostuvo que está dispuesto a colaborar con las investigaciones, siempre que se respete su integridad y su derecho a la defensa.
“Estoy siendo perseguido por el Ministerio de Gobierno, porque yo he sido partícipe de la captura más grande que se ha realizado en territorio boliviano”, manifestó.
Ofrece su celular, fotografías y videos
Correa aseguró que cuenta con registros que permitirían reconstruir su participación en el operativo del 13 de marzo, cuando Marset fue capturado en Santa Cruz y posteriormente trasladado al aeropuerto internacional de Viru Viru para su entrega a agentes de la Administración de Control de Drogas de Estados Unidos (DEA).
Entre los elementos que afirma tener figuran su teléfono celular, fotografías, videos, conversaciones e informes policiales. Según su versión, estos materiales demostrarían que no intervino en la presunta sustracción irregular de maletas y otros bienes de la vivienda.
El oficial sostuvo que ingresó al inmueble junto con otros tres integrantes del Centro Especial de Investigación Policial (CEIP) y que su intervención duró menos de siete minutos.
También afirmó que permaneció posteriormente en el aeropuerto hasta la entrega de Marset a las autoridades estadounidenses.
Apunta a los policías que permanecieron en la vivienda
En su relato, Correa señaló que 17 efectivos policiales se quedaron en el inmueble durante aproximadamente una hora después de que él se retirara. Según su versión, ese grupo estaba bajo el mando del capitán Guillermo Ruiz Guzmán.
El oficial también identificó al entonces director nacional de Inteligencia de la Policía, el coronel Óscar Fernando Moreno, como su superior en la coordinación operativa, ante quien reportó sus actuaciones durante el procedimiento.
Estas declaraciones forman parte de la versión de Correa y deberán ser contrastadas con los informes oficiales y los elementos reunidos por los investigadores.
Un caso que compromete a mandos policiales
La denuncia se produce en medio de las investigaciones por la presunta sustracción de dinero y otros bienes de la vivienda de Marset tras su captura. El caso alcanzó a distintos mandos policiales y abrió interrogantes sobre el manejo de los objetos encontrados durante el operativo.
Correa insistió en que no pretende eludir la investigación y manifestó su disposición a entregar su teléfono original para que sea sometido a pericias. Sin embargo, condicionó esa entrega a que existan garantías para ejercer su defensa.
Hasta el momento, sus acusaciones de persecución contra el Ministerio de Gobierno corresponden a su declaración pública. La investigación deberá establecer las responsabilidades individuales y determinar qué ocurrió con los bienes presuntamente sustraídos.
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