El Gobierno elevó este lunes el tono frente a las movilizaciones anunciadas en rechazo al nuevo régimen del diésel y advirtió que cualquier bloqueo de caminos o toma de infraestructura será respondido “mediante la fuerza”.
El ministro de Defensa, Ernesto Justiniano, señaló que el derecho a la protesta continúa vigente, pero remarcó que las manifestaciones deben mantenerse dentro de los límites establecidos por el estado de excepción que permanece vigente en el país.
“Cualquier manifestación debe mantenerse en el ámbito de una protesta pacífica. Cualquier manifestación que atente contra la vida de los ciudadanos con bloqueo o con toma de infraestructura será debidamente respondida mediante la fuerza”, afirmó Justiniano.
La advertencia se produce después de que organizaciones vinculadas a Evo Morales, reunidas el fin de semana en Lauca Ñ, dieran un plazo al Gobierno para dejar sin efecto el Decreto Supremo 5716, que estableció el nuevo régimen de precios del diésel, y anunciaran movilizaciones en caso de que su demanda no sea atendida.
Justiniano recordó que el estado de excepción establece restricciones frente a acciones que interrumpan el libre tránsito o afecten infraestructura considerada crítica. Según el ministro, durante la vigencia de esta medida se puede marchar, protestar y expresar desacuerdo, pero no bloquear carreteras ni tomar infraestructura.
El Gobierno también atribuyó una motivación política a parte de las movilizaciones anunciadas desde el Trópico de Cochabamba. Justiniano cuestionó además la presencia de algunas autoridades y dirigentes junto a Evo Morales durante el ampliado realizado en Lauca Ñ.
Mientras tanto, el conflicto por el diésel continúa. El Gobierno ratificó que no abrogará el DS 5716 y convocó a los dirigentes de los choferes a una reunión para este martes 29 de septiembre, con la participación de ministros del área económica y energética.
La protesta del transporte tampoco tuvo un acatamiento uniforme este lunes. Santa Cruz registró una paralización importante, mientras La Paz y Cochabamba anunciaron que trabajarían con normalidad. En Tarija, el transporte federado ratificó el repliegue de sus unidades, aunque el transporte libre decidió continuar operando.
El escenario deja abierta una nueva jornada de tensión entre el Gobierno y los sectores que rechazan el incremento del precio del diésel, mientras ambas partes mantienen posiciones enfrentadas sobre la continuidad del decreto y sus efectos en el transporte y la economía.
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