El interventor de la Empresa Pública Social de Agua y Saneamiento (Epsas), Bladimir Iraizos, se declaró víctima de una “campaña” de desprestigio y chantaje, por una denuncia que hizo en su contra el marca mallku de Hampaturi, Ramiro Choque, quien asegura que, por medio de un abogado, Iraizos intentó sobornarlo con 20.000 bolivianos. De forma paralela, el ministro de Medio Ambiente, Juan Santos, ordenó investigar a la autoridad originaria.
“Mis hijos han llegado llorando a la casa y me dijeron: ‘papi, me han dicho que has dado plata’. Los niños son inocentes, al final, he tenido que salir a dar una explicación, estaba con mi baja médica. Había sacado vacaciones, pero voy a explicar (…) He presentado una denuncia por calumnias”, declaró este viernes Iraízos a los medios de comunicación, luego de que se conociera la denuncia por el presunto soborno al mallku de Hampaturi.
Iraízos negó el pago de los 20.000 bolivianos que Choque asegura haber recibido de manos de un abogado que se presentó a nombre del interventor, hecho que se dio el 20 de abril en la zona Villa Fátima, cerca de las oficinas de Epsas. Al contrario, confirmó que presentó una denuncia de orden privado por calumnias, para que un juez procese y ordene al mallku a retractarse de su acusación.
En este tipo de casos, no se requiere de un fiscal, las partes son convocadas a una audiencia para presentar sus pruebas y descargos, para que luego el juez tome una decisión, que en la mayoría de los casos no termina en la privación de libertad, sino en la retractación pública de una de las partes.
Denuncia de Choque
El dirigente de Hampaturi, denunció el miércoles, que Iraizos pretendió sobornarlo con el pago de 20.000 bolivianos a cambio de frenar las protestas de los comunarios de ese sector que exigen su renuncia por varios compromisos incumplidos. Pero, además, Choque reveló que el domingo 23 de abril, en una reunión con el ministro de Medio Ambiente y Agua, Juan Santos, y frente a otras 20 autoridades originarias, denunció el hecho y mostró los fajos de billetes con los cuales se pretendió comprar su silencio.
En esa reunión también estuvo un asesor jurídico del ministro Santos, el viceministro de Agua, Carmelo Valda y la directora de la Autoridad de Fiscalización y Control Social de Agua Potable y Saneamiento (AAPS), Karina Ordoñez.

Respuesta de las autoridades
Página Siete consultó sobre el tema a Ordoñez, quien ante la pregunta de por qué no se denunció el hecho de corrupción ante la Fiscalía o Transparencia, la funcionaria se limitó a señalar que la AAPS era “una institución técnica y serán las instancias pertinentes las que investiguen estas denuncias”.
Las declaraciones se dieron en el acto de los 14 años de aniversario de la APPS, que se realizó el jueves en la Vicepresidencia, evento al cual no asistieron el presidente Luis Arce y el ministro Santos, anunciados en el programa.
Contradictoriamente, el ministro Santos ordenó a Ordoñez “analizar” una denuncia en contra del mallku que reveló el supuesto intento de soborno de Iraizos, a la que le envió un audio atribuido a la voz del Choque, en el que supuestamente se escucha a Choque expresando su molestia contra el interventor de Epsas, porque éste se negó a dar trabajo a sus allegados.
“Cursa en este despacho la nota AOP Nº 015/2023, de fecha 24 de abril, de 2023, a través de la cual las autoridades y la base del Ayllu Palcoma Kupi – Lupacas, que presentan denuncia y hacen conocer los antecedentes de Ramiro Choque, adjuntando a tal efecto un disco compacto con información relevante. En este contexto, adjunto y remito a usted la fotocopia de la nota, más el disco compacto para su conocimiento, análisis y fines consiguientes de ley”, señala la nota firmada por el ministro Santos dirigida a Ordoñez, el 25 de abril.
En el documento se omite informar lo denunciado por Choque el 23 de abril, en Hampaturi, donde, según la autoridad originaria, Santos, Ordoñez y el viceministro Valda vieron los fajos de billetes, prueba de la versión del mallku.
En su conferencia, Iraízos advirtió que Choque debe demostrar de dónde salió el dinero con el que supuestamente pretendió sobornarlo y aseguró que la denuncia en su contra se trata de una represalia por no cumplir con el pedido de dar empleo en Epsas a los allegados del mallku. “A mí me chantajeaba con cerrar las válvulas (de las represas), a la par, ha hecho quedar mal a algunas autoridades”, sostuvo Iraizos.
Página Siete







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