El robo de más de media tonelada de concentrados de plata de alta ley sacudió al sector minero potosino, luego de que un grupo de aproximadamente 20 jukus armados irrumpiera en un ingenio minero en la zona de Agua Dulce, a unos 45 kilómetros de la ciudad de Potosí, en el que ya es considerado el mayor asalto minero del año.
La información fue difundida inicialmente por el diario El Potosí, señalando el robo de más de 1 tonelada de plata y la participación de al menos 30 ladrones de minerales en el hecho. Sin embargo, la Fuerza Especial de Lucha Contra el Crimen (FELCC) brindó los datos oficiales tras las primeras investigaciones.
“Lograron ingresar a un depósito donde se encontraba un concentrado de plata en 15 saquillos con un peso aproximado de 570 kilos. Es así que estas personas, de manera violenta, lograron sacar estos saquillos para luego darse a la fuga”, afirmó Marcelo Sánches, director nacional de la FELCC.
De acuerdo con el coronel, aproximadamente 20 personas participaron del hecho utilizando dinamita para romper la puerta.
“Aproximadamente 20 personas habrían ingresado de forma violenta, haciendo uso de petardos y con el uso de una dinamita lograron derribar una puerta”, detalló.
Robo
El ataque se registró en el ingenio perteneciente a la Federación Departamental de Cooperativas Mineras (Fedecomin–Potosí), donde los delincuentes ejecutaron una operación planificada para vulnerar la seguridad del complejo y sustraer material mineralizado cuyo valor económico aún no fue cuantificado.
De acuerdo con reportes preliminares, los asaltantes utilizaron dinamita para volar parte del muro perimetral de la planta de tratamiento, evitando así el ingreso por la puerta principal, que contaba con refuerzos de seguridad y hasta maquinaria pesada utilizada como tranca ante la creciente ola delictiva en la región.
Una vez dentro del ingenio, los jukus redujeron a los serenos, a quienes maniataron y amenazaron de muerte para facilitar la operación de robo. “Han ingresado con armas de fuego y dinamitas. A la gente la han hecho corretear”, confirmó el responsable del ingenio, Miguel Ángel Cuiza Jiménez.
El dirigente explicó que las medidas de seguridad habían sido reforzadas precisamente por antecedentes de ataques similares, sin embargo, los delincuentes optaron por detonar explosivos en un sector vulnerable del muro para ingresar al complejo minero.
El director de la FELCC confirmó que, por el momento, se desconoce el paradero de los jukus, pero se trabaja en las investigaciones para dar con los responsables de un nuevo hecho de robo de minerales.
El caso generó preocupación en el sector cooperativista y reavivó el debate sobre la necesidad de fortalecer la seguridad en ingenios y operaciones mineras, especialmente en zonas alejadas donde el control es más complejo, en medio de precios récords de los metales en el mercado internacional.
LR









