Los sacerdotes rociaron ayer ceniza sobre la cabeza de los creyentes en los templos católicos, en el inicio del tiempo litúrgico de la cuaresma en época de pandemia, sin imponerla en la frente, como se hacía de manera tradicional. La Iglesia Católica adoptó esta medida para evitar el contacto físico como una manera de evitar el posible contagio de la Covid-19.
En Roma, el papa Francisco presidió la eucaristía con el rito de la bendición e imposición de las cenizas sobre la cabeza de los creyentes, en una ceremonia con pocas personas en la Basílica de San Pedro. “La cuaresma no es una recolección de florecillas, es discernir hacia dónde está orientado el corazón. Este es el centro de la cuaresma: hacia dónde está orientado mi corazón”, afirmó.
El arzobispo de Santa Cruz, monseñor Sergio Gualberti, invitó a los fieles a prepararse “al encuentro con Cristo muerto y resucitado. Ésta es una gran oportunidad que nos ofrece la Iglesia para una sincera conversión, una renovación interior que exige de parte nuestra renunciar a todo lo que nos mantiene lejos de Dios”.
Explicó que la cuaresma no consiste simplemente en cumplir un conjunto de prácticas, como la penitencia, el ayuno, la abstinencia, la limosna, la oración, sino en un cambio “que no puede faltar” y “en una actitud de apertura al Señor” para experimentar la grandeza de su amor y la misericordia que encamina al perdón al prójimo.
La Iglesia Católica comenzó ayer, con el miércoles de ceniza, el tiempo litúrgico de la cuaresma en el que, durante 40 días y a través de la vivencia del ayuno, la oración y la limosna, los fieles se preparan para la Semana Santa en la que se actualizan los misterios de la Pasión, Muerte y Resurrección del Señor Jesucristo. Esta celebración empieza el 28 de marzo con el Domingo de Ramos y termina con el Domingo de Resurrección. En este tiempo los fieles están llamados a trabajar en la conversión personal, exhortación que durante la imposición de las cenizas expresa el celebrante con las palabras: “Convertíos y creed en el Evangelio”.
Página Siete







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