Uziel tiene un año y tres meses de vida. A su edad debía pesar sólo 10 kilogramos, pero pesa 20. El doble que otros niños de su edad, padece de una rara obesidad congénita y necesita con urgencia un diagnóstico preciso.
El niño está internado desde hace cinco semanas en el hospital público Manuel Ascencio Villarroel, a donde llegó por una infección y dermatitis. Debido a que el paciente aumenta mucho de peso en muy poco tiempo, se le diagnosticó obesidad congénita.
El pediatra Raúl Copana es parte del equipo médico que lo atiende en el hospital del niño y está consciente del desafío que representa para la salud este paciente, pues es el primero que se ve con estas características en al menos en los últimos cinco años.
Explicó que si bien la obesidad la mayor parte de las veces se debe a una ingesta excesiva de alimentos, hay un pequeño número de casos que se puede deber a problemas genéticos.
“Que nacen con el paciente, que se configuran al momento de la formación del ser humano. Éste probablemente se trate de uno de estos casos de una obesidad monogénica o genética”, detalló.
El niño permanece internado y está al cuidado de varios especialistas de endocrinología, nutrición, fisioterapia, psicología y otros.
Según Copana, la obesidad congénita provoca un desequilibrio en el eje de la saciedad, que está regulado por algunos componentes químicos, como la leptina.
Este tipo de alteración se puede notar, porque el niño aumenta de peso desde el nacimiento. (Ver infografía)
Una vez que la enfermedad se comienza a manifestar se debe buscar ayuda médica. Los pacientes son susceptibles a infecciones, problemas respiratorios, cardiacos y hormonales.
“Necesitamos conocer la cantidad de genes involucrados para tener un pronóstico del futuro del paciente y del manejo necesario para que tenga una buena calidad de vida, pero estos medios tecnológicos no están disponibles en nuestro país, lo que no impide buscar formas de hacerlo y en este caso queremos enviar muestras al exterior”, explicó Copana.
Solidaridad
Al tratarse de un estudio que se necesita hacer fuera de Bolivia, la madre del niño apela a la solidaridad de la población. Las personas que deseen apoyar a la familia del niño pueden contactarse al teléfono 783-15-844. El estudio genético bordea los 1.700 dólares. La mamá, Claudia, se encuentra todas las tardes en el hospital.
Tomado de Los Tiempos







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