AHORADIGITAL.- El diputado nacional José Luis Porcel expresó su preocupación por la actual situación económica del país y el impacto que un aumento salarial excesivo podría generar en la economía boliviana. Según el legislador, la inflación ha superado los dos dígitos, a pesar de que el Instituto Nacional de Estadística (INE) reportó un 10%.
En este contexto, la Central Obrera Boliviana (COB) ha solicitado a sus filiales regionales y departamentales la presentación de sus pliegos petitorios. «La Central Obrera de La Paz ya ha propuesto un incremento del 20%. Sin embargo, considerando que estamos en un proceso inflacionario, un aumento salarial demasiado elevado podría desencadenar una hiperinflación similar a la que vivimos entre 1982 y 1985, lo que sería catastrófico para todos los bolivianos», advirtió Porcel.
El diputado señaló que el incremento salarial no debería superar el 10% y que, además, el gobierno debe fomentar la producción para evitar una presión inflacionaria. «Si hay escasez de productos y la demanda aumenta, los precios suben. En cambio, si impulsamos la producción y garantizamos la oferta de bienes y servicios, se reduce el riesgo de inflación», explicó.
Asimismo, Porcel cuestionó la falta de participación del sector empresarial en las negociaciones salariales, recordando que, según la Organización Internacional del Trabajo (OIT), estas deben incluir al Estado, los empresarios y los trabajadores. «Desde la época de Evo Morales, solo participan el gobierno y la COB, ignorando a los empleadores, que son quienes finalmente deben asumir los costos de los incrementos», criticó.
El legislador advirtió que el aumento del salario mínimo no solo impacta en los sueldos base, sino también en beneficios adicionales como el bono de antigüedad, indemnizaciones y previsiones para la seguridad social. «Los empresarios privados ya enfrentan dificultades económicas, y un incremento desmedido solo los estrangularía aún más», concluyó.
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