El presidente Rodrigo Paz participó este viernes en la firma de un convenio con el Banco de Desarrollo de América Latina y el Caribe (CAF) para impulsar la construcción de colectores, un emisario y la Planta de Tratamiento de Aguas Residuales (PTAR) Cabeza de Toro, en Tarija, con una inversión de 65 millones de dólares.
La iniciativa busca mejorar el saneamiento básico, proteger la salud pública y reducir el impacto ambiental de las aguas residuales en el municipio. Durante el acto, las autoridades destacaron que la infraestructura permitirá atender una demanda que, según el alcalde tarijeño, Johnny Torres, lleva más de 25 años pendiente.
La coordinadora técnica del proyecto, Ilsen Copa, explicó que las obras comprenden 11 kilómetros de colectores, una estación de bombeo y una planta con capacidad para tratar más de 820 litros de agua por segundo.
El sistema contará con tres etapas de tratamiento: una preliminar, destinada a retirar sólidos, arenas y grasas; otra para eliminar la materia orgánica; y una fase complementaria que incluye filtración y desinfección con luz ultravioleta. También se prevé el tratamiento de lodos mediante espesamiento, centrifugación y secado solar.
La construcción tendrá un plazo de tres años, seguido de dos años de operación, con un período total de cinco años contemplado para garantizar el funcionamiento de la infraestructura.
Aunque inicialmente se informó que el proyecto beneficiará a más de 190.000 habitantes, la coordinadora técnica señaló que el alcance comprende a más de 250.000 personas de los distritos 1 al 11 de Tarija y zonas colindantes con el municipio de San Lorenzo.
Financiamiento y aprovechamiento del agua
La representante de la CAF en Bolivia, Jeannette Sánchez, confirmó el financiamiento de 65 millones de dólares y destacó que la obra contribuirá a mejorar las condiciones ambientales del río Guadalquivir, además de abrir posibilidades para reutilizar el agua tratada.
Por su parte, Torres explicó que la disponibilidad de terrenos fue un factor determinante para viabilizar el proyecto. Según el alcalde, alrededor de $us 51,5 millones se destinarán a la construcción, $us 2,8 millones a la supervisión y $us 11,7 millones a los colectores principales, emisarios y una estación de bombeo.
La autoridad municipal también planteó que los recursos que eventualmente queden disponibles puedan utilizarse para completar conexiones pendientes y permitir el pleno funcionamiento de la planta de San Blas.
Respecto al aprovechamiento del agua industrial, indicó que el caudal podría alcanzar unos 800 litros por segundo durante la época de crecida y 400 litros por segundo en época de estiaje. El recurso podría destinarse al riego en sectores como Santana, Portillo y San Agustín, entre otras zonas.
Correo del Sur






