Ahoradigital – La frontera entre Argentina y Bolivia enfrenta nuevas restricciones comerciales tras la entrada en vigencia de una normativa aduanera que establece un límite de 150 dólares por persona para el traslado de mercaderías bajo el régimen de Tráfico Vecinal Fronterizo.
La disposición comenzó a aplicarse el sábado 10 de octubre y también prohíbe sacar hacia Bolivia combustibles transportados en bidones, tanques suplementarios u otros recipientes, además de trigo, soja y maíz en cualquiera de sus formas.
La medida afecta a los movimientos comerciales que conectan localidades argentinas como Salvador Mazza y Aguas Blancas con poblaciones bolivianas, especialmente Yacuiba, donde el intercambio de productos forma parte de la actividad económica cotidiana.
Restricciones que generan tensión en la frontera
El nuevo límite busca impedir que el régimen destinado al comercio vecinal sea utilizado para operaciones comerciales de mayor escala, reventa o traslado reiterado de mercadería mediante cruces fronterizos.
Sin embargo, la aplicación de las restricciones generó preocupación entre comerciantes y trabajadores que dependen de las ventas a compradores bolivianos. El temor es que las limitaciones reduzcan sus ingresos y afecten a pequeños negocios que funcionan alrededor de los pasos fronterizos.
En Aguas Blancas, el interventor Adrián Zigarán cuestionó el alcance de las medidas y advirtió que las restricciones podrían perjudicar a quienes realizan actividades comerciales, sin garantizar necesariamente la eliminación del contrabando.
Desde el sector comercial también surgieron pedidos para flexibilizar temporalmente la aplicación de la normativa y evitar perjuicios a las operaciones que ya estaban en marcha.
Combustibles y granos, bajo la lupa
Uno de los puntos más sensibles es la prohibición de trasladar combustible en recipientes y de sacar determinados granos hacia Bolivia. Estas limitaciones buscan reforzar el control sobre productos que pueden ser objeto de comercio irregular.
La disposición también contempla restricciones para mercaderías transportadas en envases de 10 kilogramos o más, o su equivalente en volumen, lo que puede afectar el traslado de determinados productos alimenticios en presentaciones mayoristas.
El alcance de cada operación dependerá del tipo de mercadería, su presentación y las condiciones establecidas por la normativa aduanera argentina.
Yacuiba teme el impacto económico
Del lado boliviano, las medidas generan inquietud por sus posibles consecuencias en Yacuiba y otras localidades del Gran Chaco, donde numerosos consumidores y comerciantes mantienen una relación económica directa con las poblaciones argentinas vecinas.
Una reducción del flujo comercial podría modificar los hábitos de compra, afectar los ingresos de pequeños comerciantes y obligar a buscar alternativas de abastecimiento para determinados productos.
El desafío para las autoridades argentinas será controlar las operaciones irregulares sin profundizar las dificultades económicas de las comunidades fronterizas. Mientras tanto, comerciantes y trabajadores esperan conocer si habrá modificaciones o mecanismos de flexibilización que permitan mantener parte del intercambio habitual.
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