Ahoradigital – El Tribunal Constitucional Plurinacional (TCP) dispuso la paralización temporal de las actividades petroleras en el pozo exploratorio Domo Oso X3, vinculado al proyecto hidrocarburífero San Telmo Norte, en el área de influencia de Tariquía, Tarija. La medida busca mantener una pausa mientras la justicia agroambiental determina, mediante estudios técnicos y científicos, si las operaciones representan riesgos para el medio ambiente.
La diputada tarijeña Adriana Aguirre informó sobre la determinación el domingo 11 de octubre y señaló que la suspensión se mantendrá hasta que las instancias competentes evalúen los posibles impactos ambientales del proyecto.
Según la legisladora, los resultados de esos estudios serán determinantes para definir las condiciones bajo las cuales podrían continuar las actividades de exploración petrolera.
La decisión vuelve a poner en el centro del debate la actividad hidrocarburífera en una de las áreas naturales más importantes de Tarija, donde organizaciones ambientales y comunidades han expresado preocupación por los posibles efectos de la exploración y explotación de hidrocarburos.
Estudios técnicos definirán el futuro del proyecto
Aguirre explicó que la pausa no constituye una decisión definitiva sobre la continuidad del proyecto, sino una medida temporal mientras se reúnen elementos científicos que permitan establecer si existe afectación ambiental.
La evaluación deberá determinar los posibles riesgos para el entorno natural y aportar información para que la justicia agroambiental adopte una resolución sobre el futuro de las operaciones.
El caso está relacionado con el pozo Domo Oso X3, que forma parte del bloque exploratorio San Telmo Norte, vinculado a actividades de Petrobras Bolivia.
La controversia gira en torno a las posibles consecuencias de las operaciones petroleras, la protección de los recursos naturales y el cumplimiento de los procedimientos ambientales correspondientes.
Tariquía, nuevamente en el centro de la disputa
La Reserva Nacional de Flora y Fauna Tariquía constituye uno de los principales espacios de conservación de Tarija y cumple un papel importante en la protección de bosques, biodiversidad y fuentes de agua.
La posibilidad de desarrollar proyectos hidrocarburíferos en su área de influencia ha generado cuestionamientos de sectores ambientalistas y comunarios, que advierten sobre los riesgos de la apertura de caminos, la intervención del bosque y una eventual afectación de los ecosistemas.
Por su parte, el desarrollo de proyectos energéticos se enmarca en el interés estatal por explorar recursos hidrocarburíferos y fortalecer la producción nacional. El desafío consiste en establecer, mediante evaluaciones verificables, si las operaciones cumplen las exigencias ambientales y qué medidas de protección resultan necesarias.
Una decisión que mantiene abierto el conflicto
La paralización temporal no significa que se haya establecido definitivamente la existencia de daños ambientales, ni que el proyecto haya sido cancelado. La determinación busca que las instancias competentes evalúen los posibles riesgos antes de definir los siguientes pasos.
Ahora, la atención estará puesta en los estudios técnicos, las decisiones de la justicia agroambiental y el alcance de las medidas que deberán cumplir las empresas y las autoridades involucradas.
El futuro del pozo Domo Oso X3 vuelve así a depender de una cuestión central para Tarija: cómo compatibilizar el desarrollo hidrocarburífero con la protección de Tariquía y sus recursos naturales.
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