AHORADIGITAL.- El director de la Casa de la Cultura, Mike Figueroa, solicitó una reunión urgente del directorio para esclarecer la situación financiera de la institución y definir responsabilidades frente a los sueldos impagos y la falta de recursos. La convocatoria surge después de las declaraciones de la Secretaria de Desarrollo Humano, María Lourdes Vaca, que, según Figueroa, no reflejan la realidad de la gestión cultural en Tarija: “Solo hay dos interpretaciones para esa declaración: o que desconocen totalmente el funcionamiento de la Casa de la Cultura o que están tratando de engañar a la población, cualquiera de las dos es muy lamentable”, afirmó.
El director explicó que la Gobernación no tiene funcionarios directos en la institución y que la asignación económica que se entrega anualmente es administrada por la propia Casa de la Cultura para el pago de salarios y actividades artísticas, sin embargo, advirtió que los recursos asignados en la presente gestión son insuficientes señalando que de los 200 mil bolivianos otorgados este año, solo se logró cubrir cuatro meses de sueldos, quedando cinco pendientes, lo que equivale a una deuda aproximada de 192 mil bolivianos.
«A quienes hacía referencia ella es a la gente que trabaja en la dirección de cultura de la gobernación, de patrimonio, o sea, están pagando a sus funcionarios», señaló.
Figueroa recordó que hasta 2021 la Casa de la Cultura recibía más de un millón de bolivianos de presupuesto, cifra que fue reducida drásticamente: “El año pasado asignaron 510 mil bolivianos y este año solo 200 mil, lo que es insuficiente”, señaló, destacando que la Asamblea Legislativa Departamental instruyó al Ejecutivo, mediante ley, garantizar el financiamiento necesario para su funcionamiento, pero que esa disposición no se ha cumplido.
El director también cuestionó que la Gobernación continúe administrando el teatro de la Casa de la Cultura y cobrando por su uso, cuando legalmente debería estar bajo administración de la institución cultural y según sus estimaciones, los ingresos anuales por alquiler del teatro superan los 100 mil bolivianos, pero esos recursos no se destinan al fomento artístico ni al mantenimiento del edificio histórico.
Actualmente, la Casa de la Cultura cuenta con nueve funcionarios: cinco que perciben sueldos al día gracias al apoyo de la Universidad Juan Misael Saracho y cuatro que continúan impagos. Figueroa destacó que la universidad cumple con el convenio interinstitucional y que el municipio aporta con personal de limpieza, pero responsabilizó a la Gobernación por el incumplimiento presupuestario.
Finalmente, anunció que si la reunión de directorio, que debería realizarse en las próximas horas con la presencia del gobernador y el alcalde, no ofrece una solución, asumirá medidas de presión: “En el caso de que no haya una respuesta positiva al clamor de mis compañeros de trabajo, yo también estoy ingresando a la huelga de hambre inmediatamente después de esta reunión”, advirtió.
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