El nuevo presidente de Bolivia: Rodrigo Paz, el trotamundos del “capitalismo para todos”
Rehúye definirse ideológicamente, reparte definiciones que van de la derecha a la socialdemocracia y promete cambiar el sistema y a la vez no afectar a nadie.
Heredero de una influyente dinastía política de Bolivia, Rodrigo Paz rehúye el membrete ideológico. Cuando cierra sus mítines, reparte lemas para todos: desde el conservador «dios, familia, patria» hasta el guevarista «hasta la victoria siempre». Es el candidato que promete cambiar el sistema y a la vez no afectar a nadie.
Hijo del expresidente Jaime Paz Zamora (1989-1993), tuvo que empezar varias veces de cero porque su familia se veía obligada a viajar de un lado a otro, a menudo perseguida por dictaduras militares.
Hijo de la española Carmen Pereira y del expresidente boliviano Jaime Paz Zamora (1989-1993), el aun senador opositor nació en Santiago de Compostela en 1967 y vivió su niñez en varios países debido a que sus padres fueron perseguidos durante los gobiernos militares.
El político es economista y tiene estudios en relaciones internacionales, además de una amplia experiencia en el sector público al haber sido diputado, concejal, alcalde de la ciudad sureña de Tarija entre 2015 y 2020 y actualmente es senador por la fuerza opositora Comunidad Ciudadana (CC), del expresidente Carlos Mesa (2003-2005).
Para llegar a la Alcaldía de Tarija, Paz derrotó en las elecciones municipales de 2015 al gubernamental Movimiento al Socialismo (MAS), entonces liderado por el expresidente Evo Morales (2006-2019).
En 2019, fue parte de la llamada Coordinadora de la Defensa de la Democracia que exigió que haya una segunda vuelta electoral, en medio de las denuncias de un fraude a favor del entonces mandatario Morales y en desmedro de Carlos Mesa en los fallidos comicios generales de ese año, posteriormente anulados.
El éxito de Paz en la primera vuelta fue atribuido por expertos a la conexión que logró con las clases populares en las áreas rurales y zonas periurbanas, espacios donde en las elecciones pasadas triunfó el MAS, que en los comicios de agosto apenas logró el 3% requerido para no perder la sigla.
Ese respaldo fue trabajado por el opositor desde su llegada al Senado, pues en sus redes sociales se puede constatar que desde 2021 recorrió numerosos municipios bolivianos, 220 según asegura él mismo, llegando incluso a participar activamente en fiestas patronales populares y desfiles folclóricos junto a distintos sindicatos.
Otros atribuyen ese apoyo a su compañero de fórmula en el Partido Demócrata Cristiano (PDC), el excapitán de policía Edman Lara, quien se hizo popular en las redes sociales por sus revelaciones de supuestos casos de corrupción en la institución policial, hasta que en 2024 fue dado de baja.
Rodrigo Paz, del Partido Demócrata Cristiano (PDC), camina durante la segunda vuelta de las elecciones presidenciales en La Paz, Bolivia. Foto Reuters
La faceta de trotamundos la retomó durante su campaña electoral. El economista de 58 años señala que recorrió cientos de municipios de Bolivia en cinco años. «No soy un candidato de hace seis meses«, asegura.
Compite para administrar este país en crisis de 11,3 millones de habitantes contra el expresidente de derecha Jorge Quiroga, tras 20 años de gobiernos socialistas iniciados por Evo Morales.
Al margen
«Mi voto de confianza es por Rodrigo Paz (…). Es una renovación», dice Walter López, abogado de 27 años, a la puerta de un local de campaña del Partido Demócrata Cristiano-afiliado a la centroderecha-, que cobija su candidatura.
Pero Paz no es nuevo en política. Fue diputado, alcalde y ahora es senador por Tarija, un departamento rico en gas y petróleo, del que su familia es oriunda.
En su linaje también aparece su tío, el guerrillero Néstor Paz, que murió de inanición luego de un combate, y su tío abuelo Víctor Paz Estenssoro, cuatro veces presidente y artífice del voto universal y la reforma agraria.
El parecido con su padre, las cejas pobladas y su intenso pelo negro, funciona como un catalizador nostálgico para los viejos izquierdistas. En algunos de sus videos en redes sociales, donde es muy activo, también ha hecho aparecer al patriarca de 86 años.
Pero él propone un «capitalismo para todos». «No tengo por qué definirme, sino ofrecer al país una alternativa», replicó en una entrevista con CNN cuando le pedían definiciones ideológicas.
Paz llegó al balotaje de manera inesperada, ganador de la primera vuelta. Las encuestas lo situaban entre el tercer y quinto puesto una semana antes de esa elección. En su programa «capitalismo para todos», Paz promete fuertes recortes del gasto público, formalización de la economía y cambios de la Constitución para abrir el país a las inversiones privadas. «Yo espero entrar a gobernar, tomar las decisiones adecuadas. Y no a la reelección, que venga otro», dijo a la AFP.