Una comisión multidisciplinaria e interinstitucional, encabezada por el juzgado agroambiental, notificó formalmente a propietarios de restaurantes ubicados a orillas del Lago San Jacinto para el inicio del proceso de desalojo, en cumplimiento de un fallo judicial que determinó la ilegalidad del funcionamiento de estos negocios en la zona.
El notificador explicó que las diligencias se realizaron dentro de un proceso que incluye la demanda y medidas cautelares, por lo que los propietarios deberán presentarse ante el juzgado agroambiental para asumir su defensa y presentar los descargos correspondientes, sin perjuicio de su derecho a apelar la decisión.
Según la autoridad, la determinación judicial se encuentra en etapa de ejecución bajo análisis, pero se estableció que los locales no cuentan con licencia ambiental, requisito indispensable para operar en un área con impacto ecológico. Se estima que entre 9 y 15 establecimientos fueron notificados de manera individual para que se proceda con el desalojo conforme a ley.
Asimismo, se informó que durante la inspección se evidenció que gran parte de las plataformas construidas en la zona ya fueron desmontadas, mientras que otros negocios habrían ampliado su infraestructura con edificaciones de hasta cinco pisos, situación que agravó las observaciones ambientales.
Las autoridades indicaron que uno de los principales problemas detectados es la descarga directa de aguas residuales al lago, debido a la inexistencia de sistemas de almacenamiento o receptores adecuados, como tanques para posterior recolección mediante cisternas, lo que representa un riesgo para el ecosistema y la salud pública.
Este proceso no busca afectar el turismo, sino promover un desarrollo turístico seguro y compatible con el medio ambiente, recordando que el seguimiento al caso se realiza desde hace aproximadamente dos años y que los propietarios habrían hecho caso omiso a las observaciones realizadas en gestiones anteriores.
Fuente: elpais.bo








