Ahoradigital – En medio de la tensión generada por el incremento del precio del diésel y las nuevas tarifas que el transporte pretende aplicar en Yacuiba, el concejal Aratia aclaró que la definición de los pasajes del transporte urbano corresponde al Gobierno Municipal y pidió cautela a los dirigentes del sector.
El pronunciamiento se produce después de que el incremento del combustible elevara los costos de operación de los transportistas y provocara reclamos por una actualización de las tarifas.
Aratia sostuvo que cualquier modificación de los pasajes debe seguir el procedimiento correspondiente y contar con la participación de la instancia municipal competente, por lo que llamó a evitar decisiones unilaterales que puedan generar mayor conflicto con los usuarios.
La discusión llega después de que los micros de Yacuiba retomaran el servicio tras cuatro días de paro y comenzaran a aplicar tarifas temporales, mientras se esperaba una reunión con el Gobierno Municipal para analizar el impacto del nuevo precio del diésel.
El antecedente muestra que el tema de los pasajes ya genera tensión en la región. De hecho, una referencia previa de diciembre de 2025 señala que la Alcaldía y el transporte organizado habían acordado tarifas temporales mientras se realizaba un estudio para establecer una estructura tarifaria.
El diésel presiona al transporte
El conflicto forma parte de un escenario nacional en el que el incremento del precio del diésel ya comenzó a trasladarse a las tarifas del transporte.
La Defensoría del Pueblo verificó incrementos de hasta 125% en 61 rutas de 19 terminales del país. En el trayecto Yacuiba-Tarija, el pasaje pasó de Bs 40 a Bs 90, según esa verificación.
La misma institución pidió que las autoridades municipales, la ATT y la Policía coordinen controles para garantizar que las tarifas autorizadas sean exhibidas y que los usuarios tengan información clara sobre los precios.
En Yacuiba, el debate ahora se concentra en el transporte urbano: los choferes argumentan que el nuevo costo del combustible hace necesaria una revisión de sus tarifas, mientras desde el municipio se insiste en que cualquier incremento debe ser analizado y definido por la autoridad correspondiente.
La disputa deja planteada una pregunta que afecta directamente al bolsillo de los usuarios: ¿cuánto debería subir el pasaje para cubrir el nuevo costo del diésel y cuánto puede soportar el usuario?
Mientras se busca una salida, la convocatoria es al diálogo y a evitar que las decisiones sobre tarifas profundicen el conflicto entre transportistas, municipio y pasajeros.
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