Ahoradigital – El exdirigente del MAS en Tarija, Henry Párraga, afirmó que un eventual estado de excepción no lograría detener las movilizaciones sociales que se anuncian contra el incremento del precio de los combustibles y las medidas económicas adoptadas por el Gobierno de Rodrigo Paz.
“No habrá estado de excepción que pueda frenar las movilizaciones”, sostuvo Párraga, quien consideró que el malestar tiene como principal origen el impacto de las nuevas medidas sobre el bolsillo de las familias y diferentes sectores sociales.
El dirigente cuestionó que el Gobierno pueda recurrir a medidas excepcionales para enfrentar las protestas y planteó, en cambio, que se atiendan las demandas de los sectores movilizados.
Párraga también pidió al presidente Paz revisar las decisiones económicas asumidas por su administración. Según su interpretación, si el Ejecutivo mantiene el actual rumbo, podría aumentar la presión social y política.
En ese contexto, el exdirigente del MAS incluso mencionó la posibilidad de acortar el mandato presidencial si el Gobierno no atiende las demandas de los sectores que protestan. Se trata de una posición expresada por Párraga en medio del actual escenario de conflictividad y no de una decisión institucional anunciada.
El conflicto escala en Tarija
Las declaraciones se conocen mientras el transporte de Tarija mantiene su convocatoria a un paro movilizado para el lunes 28 de septiembre, con suspensión del servicio urbano, interprovincial e interdepartamental.
El ejecutivo de la Federación del Autotransporte 15 de Abril, Gabriel Pérez, confirmó la medida y señaló que el sector busca coordinar acciones con otras organizaciones del departamento. También reclamó que sus solicitudes de diálogo con ministros y viceministros no habrían recibido respuesta.
El conflicto tiene como uno de sus principales detonantes el incremento del precio del diésel tras la eliminación de la subvención, medida que elevó los costos de operación del transporte y abrió una discusión sobre tarifas y el impacto en la economía familiar.
En paralelo, otros sectores de Tarija también anunciaron medidas de presión o expresaron su rechazo al incremento de los combustibles, aumentando la presión sobre el Gobierno nacional.
Así, mientras el Ejecutivo enfrenta reclamos por el impacto económico de sus medidas, en Tarija comienzan a confluir transportistas, organizaciones sociales y sectores políticos alrededor del rechazo al denominado “dieselazo”.
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