Ahoradigital – La eliminación de la subvención al diésel comienza a sentirse también en el comercio de frontera. Dirigentes gremiales de Yacuiba reportaron una disminución en las ventas y se declararon en estado de emergencia ante el impacto que, según afirman, está teniendo el incremento del combustible sobre la actividad comercial.
De acuerdo con el reporte de Yacuiba Noticias, los comerciantes expresaron preocupación por la reducción del movimiento económico en la zona fronteriza y cuestionaron las medidas adoptadas por el Gobierno nacional.
El sector sostiene que el aumento del diésel no afecta únicamente a los transportistas, sino que termina repercutiendo en toda la cadena comercial, debido al incremento de los costos de traslado de mercadería y otros gastos asociados a la actividad.
El precio del diésel pasó de Bs 9,80 a Bs 17,95 por litro después de la eliminación de la subvención establecida mediante el Decreto Supremo 5716. La medida provocó reclamos de transportistas, productores y comerciantes en distintas regiones del país.
Frontera bajo presión
La situación adquiere particular importancia en Yacuiba por su condición de ciudad fronteriza y por el movimiento comercial que mantiene con Argentina.
El encarecimiento del transporte puede afectar el costo de los productos que llegan desde otras regiones de Bolivia hasta la frontera. Reportes sobre el impacto del nuevo precio del diésel en las zonas fronterizas señalan que los mayores costos logísticos podrían trasladarse progresivamente a los precios de la mercadería, aunque no existe una relación automática que implique que todos los productos deban subir en la misma proporción.
Los gremiales de Yacuiba advierten que este escenario se suma a una disminución en las ventas, generando mayor incertidumbre para quienes dependen diariamente del comercio para generar ingresos.
El reclamo también se conecta con las posiciones asumidas por organizaciones gremiales a nivel nacional. La Confederación de Gremiales de Bolivia convocó para el 8 de octubre a un ampliado nacional destinado a analizar el Decreto Supremo 5716 y definir eventuales medidas de presión.
Piden medidas al Gobierno
Los comerciantes fronterizos demandan que el Gobierno adopte medidas para evitar que el incremento del combustible termine profundizando la caída de la actividad económica.
La preocupación no se limita al precio del diésel. Los gremiales temen que un aumento de los fletes termine encareciendo la mercadería y reduzca todavía más la capacidad de compra de los consumidores.
En Yacuiba, además, el malestar se suma a otros reclamos surgidos en el Gran Chaco. La Federación de Campesinos de Yacuiba, Caraparí y Villa Montes también se declaró en emergencia y anunció un ampliado para analizar posibles medidas de presión contra las nuevas disposiciones económicas.
Mientras el Gobierno sostiene que el retiro de la subvención forma parte de su estrategia para corregir los desequilibrios económicos y ha convocado al diálogo a los sectores afectados, en la frontera los comerciantes aseguran que ya están sintiendo las consecuencias en sus ventas.
En Yacuiba, el temor ahora es que el golpe del diésel no se quede en los surtidores y termine llegando directamente a los puestos de venta y al bolsillo de los compradores.
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