Ahoradigital – El incremento del precio del diésel ya comienza a golpear de lleno al sector de la construcción en Tarija. Ingenieros, empresarios y constructores plantean al Gobierno un reajuste de hasta 60% en los costos de proyectos, obras civiles y mano de obra para evitar que los contratos queden inviables.
La Sociedad de Ingenieros de Bolivia (SIB), la Cámara Boliviana de la Construcción (Caboco) y la Asociación de Constructores Civiles de Tarija (ACCT) anunciaron que solicitarán una reunión con los ministerios de Economía y de Obras Públicas para plantear modificaciones a los costos de los proyectos, según un informe emitido hoy por el periódico El País.
El sector señala que el problema se agravó después de que el precio del diésel pasara de Bs 9,80 a Bs 17,95 por litro tras la eliminación de la subvención establecida mediante el Decreto Supremo 5716.
Los proyectos viales, asfaltados, puentes y trabajos de apertura y mantenimiento de caminos aparecen entre los más afectados, debido al aumento del combustible, materiales, transporte y otros servicios necesarios para ejecutar las obras.
La Caboco planteó cinco medidas al Gobierno: permitir la paralización temporal justificada de obras sin multas ni ejecución de garantías, aplicar una fórmula polinómica para reajustar los contratos, posibilitar la resolución de contratos cuando sean técnica o económicamente inviables, garantizar presupuesto y pago oportuno de planillas, y aprobar una nueva Ley de Contrataciones.
En Tarija, la preocupación también alcanza al empleo. La ACCT advirtió que miles de trabajadores por cuenta propia podrían verse afectados si las obras se paralizan, entre ellos albañiles, gasistas, plomeros, electricistas, soldadores y carpinteros.
El impacto ya se refleja en los materiales. Según los constructores, arena, ripio y grava registraron incrementos de alrededor del 40%. Una volqueta de cuatro cubos de ripio, por ejemplo, habría pasado de Bs 800 a más de Bs 1.200. El sector también estima que el costo de la mano de obra podría aumentar entre 40% y 50%.
La situación se complica además en los municipios rurales. En Yunchará, la Alcaldía informó que tuvo que paralizar trabajos de mantenimiento, limpieza y ripiado de caminos, además de suspender el transporte escolar y algunos desplazamientos oficiales por la falta de recursos para comprar diésel al nuevo precio.
Mientras el sector constructor pide una respuesta urgente, la Federación de Campesinos de Tarija convocó a un ampliado departamental para este martes, donde se prevé analizar la paralización de obras y proyectos municipales y las consecuencias del Decreto Supremo 5716.
El “dieselazo” comienza así a trasladarse del precio del combustible al costo de las obras, los materiales y el empleo, generando presión sobre municipios, empresas constructoras y proyectos públicos.
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