AHORADIGITAL.- En una reciente entrevista, el asambleísta Luis Lema respondió a las advertencias de Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB), que alertó sobre un déficit exponencial de combustibles en el país. Lema refutó estos datos y pidió mayor rigurosidad en el análisis y la planificación energética.
“Primero, le digo a la gente de YPFB que tiene que investigar más y revisar los datos, que son de ellos mismos”, afirmó Lema, respaldando sus observaciones con cifras del Instituto Nacional de Estadística (INE). Según explicó, en 2005 Bolivia importaba combustibles por un valor de 239 millones de dólares, mientras que en 2024 esa cifra se elevó a 1.839 millones, lo que representa un incremento del 1105% en 19 años.
Aunque reconoció que la demanda interna ha aumentado, Lema advirtió sobre una discrepancia preocupante. Indicó que el parque automotor —principal consumidor de combustibles— creció de 536.000 vehículos en 2005 a 2,47 millones en 2023, lo que representa un aumento del 360%. “Solo se ha incrementado tres veces. Pero la demanda de combustible ha crecido 12 veces. ¿Dónde se va esa diferencia?”, cuestionó.
El asambleísta denunció que este desfase podría deberse a actividades ilícitas. “Hace más de dos años vengo insistiendo que hay cuatro sectores que nos están deshaciendo: la minería ilegal, el narcotráfico, los autos chutos y el contrabando”, afirmó, señalando que estos sectores estarían drenando grandes volúmenes de combustible subsidiado.
Finalmente, Lema responsabilizó al Gobierno central por no ejercer un control efectivo. “¿Quiénes deberían evitar que nos roben combustible? El Gobierno central”, concluyó.
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