El uso de la tecnología por los niños sigue siendo un tema de debate entre especialistas y ahora científicos de la Universidad Nacional Autónoma de México dieron a conocer un estudio donde se establece que la falta de exposición a la luz natural, ocasionada por el uso de dispositivos electrónico, el cuál creció durante el tiempo de confinamiento por la emergencia sanitaria, agudizó severamente la incidencia en los errores refractivos de visión en los niños.
De acuerdo a la información, la iluminación natural, es necesaria para el crecimiento de las estructuras del ojo de un menor, hasta que alcanza el tamaño del de un adulto, a estas modificaciones que se presentan dentro del globo ocular se les llama emetropización.
#BoletínUNAM La falta de exposición a la luz natural, ocasionada por el uso de dispositivos electrónicos, ha ocasionado el aumento del número de casos de miopía en niñas y niños: #ExpertaUNAM > https://t.co/B1JqCLE1JK pic.twitter.com/bCM1niI4IZ
— UNAM (@UNAM_MX) February 7, 2023
Cuando los infantes no la reciben de manera suficiente, el proceso de emetropización no se realiza de forma natural; entonces, hay mecanismos compensatorios, uno de estos es la miopía.
De acuerdo con la especialista, los menores deben exponerse a la luz natural al menos dos horas al día, la falta de interacción y juego en espacios abiertos y el hecho de permanecer largas horas encerrados con dispositivos móviles influye en la presencia de miopía a corta edad.
Los científicos estableen que con los dispositivos de la denominada luz azul disminuye de manera importante el parpadeo, un fenómeno que de alguna manera protege la superficie del globo ocular porque al ejecutarse lubrica. Es decir, al estar frente a las pantallas se deja de parpadear inconscientemente y esto provoca que la lágrima no alcance a hacer su función, se rompa y, como consecuencia, a la persona le arden los ojos.
En este contexto, además de que la persona requiere anteojos por miopía, este padecimiento genera consecuencias importantes que a lo largo de la vida repercuten en la salud del paciente: alteraciones en otras estructuras del ojo, con riesgo a desprendimiento de retina, un tipo particular de glaucoma, además de los gastos que implica una enfermedad no atendida, incluso un grado de invalidez.
Tomado de La Opinión







Comentarios