Hace 20 años, Madonna hacía historia en Coachella como headliner. Dos décadas después, la escena se repitió con un giro generacional: la reina del pop volvió al desierto californiano para compartir escenario con Sabrina Carpenter, hoy una de las figuras más sólidas de la nueva ola.
Sin embargo, el regreso de Madonna a Coachella no solo fue un momento histórico, sino que también quedó marcado por un episodio inesperado. La cantante recurrió a sus redes sociales para hacer un llamado: varias piezas clave del vestuario que utilizó en el show fueron robadas.
«¡Sigo volando desde el viernes por la noche en Coachella! Gracias a Sabrina y a todos los que lo hicieron posible. ¡Fue emocionante traer de vuelta Confessions II a donde empezó! Este momento tan especial fue diferente hasta que descubrí que las prendas vintage que usé habían desaparecido de mi vestuario, que saqué de mis archivos personales: la chamarra, el corsé, el vestido y todas las demás prendas», confesó a través de sus stories de Instagram.
«No es solo ropa, son parte de mi historia. Otros artículos de archivo de la misma época también desaparecieron», agregó subrayando el valor simbólico de estas prendas que conectaban su pasado con este presente sobre el escenario.
Agencias








