La conocida serie infantil «Power Rangers» dejó miles de fanáticos en todo el mundo, pero también se sabe que varios de sus integrantes tuvieron una suerte dispar, como el caso de Skylar DeLeon, quien fue una promesa televisiva y terminó condenado a pena de muerte por tres asesinatos.
Lo cierto, es que de niño se llamaba John Julius Jacobson Jr., luego cambió dos veces su identidad de género y nombre: pasó a llamarse Skylar Julius DeLeon, y en prisión se definió como Skylar Preciosa DeLeon.
A Skylar se le adjudican los mediáticos y brutales asesinatos de Tom y Jackie Hawks en su yate en 2004, y también fue declarado culpable del homicidio, en 2003, de Jon Jarvi, un californiano cuyo cadáver fue hallado en México, pero los motivos de este crimen se desconocen.
Skylar Preciosa DeLeon nació bajo el nombre de John Julius Jacobson Jr el 12 de agosto de 1979, en California, y sus padres son John Jacobson y Lisa Wildin.
Cabe destacar, que Skylar cambió su nombre por primera vez antes de casarse con Jennifer Henderson para poder separarse de su padre. DeLeon reveló que su progenitor abusó de él y de su madre y a raíz de esto eligió llamarse Skylar DeLeon, viéndolo como neutral en cuanto al género.
Con respecto a su carrera, trabajó en distintas ficciones infantiles (antes de cambiar su identidad de género) y tuvo un breve papel en Mighty Morphin Power Rangers a la edad de 14 años en el episodio «Segunda oportunidad». Además, también había aparecido en varios comerciales y anuncios.
Sin dinero llegó a la Marina
Debido a algunos problemas de dinero, dejó la industria y se unió a la Marina de los Estados Unidos a los 20 años, pero, después de una ausencia no autorizada durante quince días, no le permitieron continuar.
DeLeon se casó con Jennifer Henderson en septiembre de 2002, y se divorció en diciembre de 2006. Durante el matrimonio, Skylar y su esposa tuvieron dos hijos y la falta de dinero fue fundamental para que la pareja comenzara a delinquir.
El matrimonio no había pasado de asaltar algunas pequeñas gasolineras y de estar implicados en el robo de un vehículo. Pero DeLeon quería ir por algo más, sentía que era el momento de un gran atraco, sin embargo, el último golpe de Skylar y Jennifer no salió como esperan.
Los hechos se remontan a noviembre del 2004, cuando Tom y Jackie Hawks, una pareja de jubilados, puso en venta su yate y la pareja bautizó al barco como “Bien Merecido”. Era un nombre apropiado para un feliz y exitoso matrimonio de marineros, cuyo arduo trabajo les permitió retirarse temprano y realizar la vida de sus sueños.
Skylar DeLeon: muerte a bordo
Después de pasar años viajando y viviendo en su bote de 65 pies, Tom Hawks, un culturista de 57 años y exoficial de libertad condicional con dos hijos de un matrimonio anterior, y su esposa, Jackie, de 47 años, estaban listos para dejar la costa de California y recuperar su vida “terrestre”.
Tom quería vender su yate y lo publicó en un periódico local y rápidamente, DeLeon respondió el anuncio y pidió visitar la embarcación. Fue durante la «prueba» del yate, en Newport Beach Harbor (California), cuando DeLeon, junto con su mujer y tres cómplices: Alonso Machain, Myron Gardner y John Kennedy, atacaron a los dueños con una pistola, los maniataron y les hicieron firmar un documento que les concedía la propiedad del barco.
Luego, ataron a la pareja a un ancla pesada y los arrojaron vivos al agua. Los cuerpos de los Hawks nunca fueron encontrados y fue Machain, uno de los participantes del asalto, quien confesó el crimen durante un interrogatorio policial, en marzo del 2005.
La investigación se supo que Tom y Jackie Hawks fueron arrastrados hasta el fondo del océano y se ahogaron vivos. Alonso Machain, pese cooperar con investigación, fue condenado a 20 años de prisión por su papel en el atroz crimen. Jennifer DeLeon fue sentenciada a cadena perpetua sin posibilidad de libertad condicional. La misma pena recibió Kennedy por su participación en el asesinato.

Para Skylar DeLeon el juez definió la condena muerte por inyección letal, sin embargo, debido a la moratoria en California, vivirá sus días en el corredor de la muerte.
Agencias











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