Ahoradigital – El presidente Rodrigo Paz Pereira afirmó este lunes que Bolivia atraviesa una etapa de transformación de su sistema judicial y aseguró que la justicia ya no funcionará bajo la influencia de intereses políticos, económicos o del crimen organizado.
Las declaraciones fueron realizadas durante el acto de reconocimiento al nuevo fiscal general del Estado interino, José Armando Urioste, en el hall de Palacio Quemado.
“La justicia fue percibida demasiadas veces como instrumento de intereses políticos, económicos y claramente criminales”, sostuvo Paz, al cuestionar lo que calificó como una histórica subordinación del Órgano Judicial a diferentes grupos de poder.
El mandatario también afirmó que durante anteriores gobiernos existió una presunta instrumentalización de la justicia para favorecer intereses políticos y perseguir a adversarios. Estos señalamientos forman parte de un debate de larga data sobre la independencia judicial en Bolivia y han sido planteados también por organizaciones internacionales y sectores políticos.
“Bolivia ya no es una isla”
Paz destacó además la apertura internacional de Bolivia y la firma de acuerdos de cooperación en materia de seguridad.
“Bolivia ya no es más una isla donde el mundo no participaba ni sabía de lo que ocurría y unos cuantos jueces o fiscales ordenaban”, afirmó.
En ese contexto, mencionó el fortalecimiento de un bloque de cooperación en seguridad integrado inicialmente por Bolivia, Chile, Argentina y Paraguay, al que, según señaló, se sumaron recientemente Perú y Uruguay.
El presidente vinculó esta coordinación regional con la lucha contra el crimen organizado transnacional y destacó también el denominado “Escudo de las Américas” como parte de una estrategia de cooperación internacional.
Críticas al sistema judicial
Paz calificó al actual sistema judicial de deficiente y cuestionó que una transformación institucional pueda limitarse al cambio de autoridades o funcionarios.
“Es momento de iniciar una transformación profunda”, planteó, al señalar que el objetivo debe ser construir una justicia que responda efectivamente a las necesidades de la ciudadanía.
El mandatario recordó además su experiencia como alcalde de Tarija para ejemplificar, según su relato, las dificultades que enfrentan las víctimas de violencia familiar cuando buscan atención del Estado.
Denunció que en algunos casos las mujeres víctimas de violencia incluso debían cubrir los gastos de transporte de fiscales para que estos acudieran a atender sus denuncias.
Paz también cuestionó la efectividad de los procesos por violencia intrafamiliar y afirmó que una proporción muy reducida de estos casos llegaba a una resolución efectiva.
“Una justicia que extorsiona”
En otro de los pasajes más duros de su discurso, el presidente acusó al sistema judicial de aplicar una lógica que, según su denuncia, termina afectando principalmente a quienes tienen recursos económicos.
“Tenemos una justicia que actúa solo para perseguir a aquellos que tienen recursos con los cuales puedes extorsionar o buscar sentencias. Eso se tiene que transformar en Bolivia”, afirmó.
El discurso se produce en un momento de alta tensión institucional, después de la salida de Roger Mariaca de la Fiscalía General y la designación de Urioste como fiscal general interino.
Paz cerró su intervención agradeciendo a la Asamblea Legislativa por la aprobación de créditos destinados a la reactivación económica y de normas relacionadas con la institucionalidad estatal.
El nuevo desafío planteado por el Gobierno será convertir estas declaraciones en reformas concretas que permitan fortalecer la independencia judicial, mejorar la atención a las víctimas y avanzar en la lucha contra el crimen organizado.
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