Fue más certero, más compacto, funcionó mejor en la cancha y golpeó primero. San Antonio de Bulo Bulo, el equipo revelación de la Copa Paceña, se quedó ayer con la ida de la final del torneo corto (1 a 2) frente a Universitario de Vinto y quiere cerrar su participación tocando la gloria nada más ni nada menos que en su casa y con su gente.
Claro que nada, absolutamente nada, está dicho. El panorama, de hecho, se encuentra abierto, puesto que el elenco del Valle Bajo también ha tejido una campaña asombrosa que invita a pensar que dará pelea el domingo 5 de mayo, cuando se produzca la esperada vuelta en Entre Ríos, municipio del Trópico qhochala.
El resultado de la ida no reflejó fielmente lo que sucedió en el campo de juego. El equipo dirigido por Thiago Leitao pudo haber cerrado las cuentas con más goles de los que convirtió, pero el portero Gustavo Almada fue la pieza clave que evitó una mayor holgura en el marcador.
El primer tanto llegó en el minuto 34, en una suerte de premio para un “Santo” que lo buscó intensamente. Daniel Passira fue el hombre que rompió la quietud.
Apenas seis minutos más bastaron para que Felipe Pasadore aportara su cuota, en una contra. Era el 0 a 2 parcial.
En el minuto 49, casi al filo del primer tiempo, la “U” de Pablo Godoy se quedó con uno menos, tras la expulsión de Julio Vila.
Y así arrancó el conjunto local en el complemento, con inferioridad numérica y teniendo que apelar a su máxima. Godoy echó mano a su banco y apostó por cuatro cambios. Metió a Leonardo Arana, Rodrigo Llano, Diogo Giménez y Joel Calicho. La decisión le surtió efecto. Su equipo fue más contundente.
Al minuto 64, la voluntad ofensiva le significó un penal a favor. Tommy Tobar se paró frente a los 12 pasos, pero el meta Jhunior Vera acertó y frenó el disparo.
En el minuto 74, Juan Pablo Magallanes aprovechó el centro de Rodrigo Llano y, por fin, llegó el descuento para la representación de Vinto (1 a 2).
Por el lado del “Santo” del Trópico, hay una sensación de sabor a poco. Culminado el partido, Leitao analizó el encuentro y reconoció que sus jugadores pudieron ampliar la ventaja. Él entiende que el resultado fue “peligroso”.
En apenas tres días se acabará el suspenso. Las cuentas, por lo pronto, siguen abiertas. La revancha, que se disputará también a las 15:00 en el Trópico cochabambino, definirá el nombre del gran campeón de la Copa Paceña 2024.
Lo que no admite discusión es que tanto la “U” de Vinto como San Antonio han aterrizado en la instancia definitiva por mérito propio.
Tomado de Opinión






