La Francia de Kylian Mbappé, actual campeona, se mide a Inglaterra, subcampeona de Europa, en un atractivo partido de cuartos de final del Mundial, este sábado (15:00), con la esperanza de unirse a la Croacia de Luka Modric y la Argentina de Lionel Messi en el cuarteto final del torneo.
«Habrá respeto, pero va a ser la guerra», previno el exinternacional inglés John Terry, prediciendo «un partido intenso, tal vez como una partida de ajedrez», en todo caso «un verdadero test» para dos vecinos, con una larga historia común, pero por primera vez opuestos en un partido de eliminación directa.
«Es una etapa suplementaria pero sin estrés», se mostró positivo Didier Deschamps, seleccionador francés, centrando su discurso en «el placer» y la «serenidad».
La Francia de Kylian Mbappé, actual campeona, se mide a Inglaterra, subcampeona de Europa, en un atractivo partido de cuartos de final del Mundial, este sábado (15:00), con la esperanza de unirse a la Croacia de Luka Modric y la Argentina de Lionel Messi en el cuarteto final del torneo.
«Habrá respeto, pero va a ser la guerra», previno el exinternacional inglés John Terry, prediciendo «un partido intenso, tal vez como una partida de ajedrez», en todo caso «un verdadero test» para dos vecinos, con una larga historia común, pero por primera vez opuestos en un partido de eliminación directa.
«Es una etapa suplementaria pero sin estrés», se mostró positivo Didier Deschamps, seleccionador francés, centrando su discurso en «el placer» y la «serenidad».
La prensa inglesa, como The Telegraph, intentó desconcentrar al guardameta francés, posible «talón de Aquiles», pero el portero de los Spurs se apropió de la flema británica y respondió con una sonrisa: «Hacemos abstracción de todo eso, no necesitamos una motivación externa para jugar un partido de cuartos».
En el partido en las tribunas tendrán ventaja los ingleses: 8.000 frente a unos 4.000 franceses entre los 65.000 espectadores esperados. En el terreno, difícil predecir un favorito.
Cada campo dispone de laterales ofensivos, de centrocampistas que pueden proyectarse y de flechas que pueden entrar en todos momento por las alas.
Para los ingleses, el enemigo público número uno se llama Mbappé, máximo goleador del torneo con cinco tantos en cuatro partidos.
EL DEBER












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