La Cámara Agropecuaria del Oriente (CAO) informó este martes que unas 25.000 hectáreas de arroz se perdieron en Beni debido a las inundaciones y el panorama podría empeorar en razón de las intensas lluvias que golpean a todo el país.
El presidente de la organización, Klaus Frerking, dijo que esa pérdida representa el 30% de la producción del grano en ese departamento y prevé que repercutirá en el abastecimiento y el precio al consumidor final.
Afirmó que en Beni se sembró 80.000 hectáreas de arroz y debido a las riadas e inundaciones producto de las lluvias, hasta el lunes se habían reportado 25.000 hectáreas de pérdidas.
“Ya se perdió (25.000 hectáreas) por las inundaciones, sumado a eso la falta de diésel que hasta ahora no se soluciona”, lamentó.
Asimismo, recordó que todo el sector agropecuario del oriente boliviano está sufriendo “una tormenta perfecta” debido a las lluvias, la falta de dólares para comprar insumos y la escasez de combustibles.
El presidente de la Asociación de Productores Agrícolas del Beni, David Pérez, dijo en La Palabra del Beni que la cosecha de arroz está en un 60%; Sin embargo, las lluvias y la falta de combustible afectan la producción.
Explicó que el mal estado de las carreteras también perjudica el traslado del arroz a las industrias.
Arroz
Respecto a Santa Cruz, el presidente de la CAO ratificó que la afectación por las lluvias supera las 500.000 hectáreas afectadas.
“Oficialmente, tenemos 50.000 hectáreas sobre todo de soja, que llegaron a sembrarse y ahora están bajo el agua y que ya están totalmente perdidas”, dijo en Unitel.
Lógicamente, esta afectación provocará un bajón en el rendimiento de la producción.
“En Santa Cruz se siembra 1,2 millones de hectáreas en soja y más los otros cultivos llegamos a 1,6 millones”, precisó.
“Esperamos que el clima nos ayude, que el Gobierno entregue el diésel oportuno, que no lo ha terminado de hacer, sabemos que en las provincias continúan las filas y el desespero que sigue por el diésel”, agregó.
La semana pasada, la CAO ya calculó que la afectación en los cultivos debido a las lluvias alcanzaba un medio millón de hectáreas y la producción perdida supera las 40.000 hectáreas.
La Razón






