Ahoradigital – Estados Unidos volvió a expresar su respaldo al gobierno de Rodrigo Paz en medio de la crisis política y judicial desatada tras la aprehensión del fiscal general del Estado, Roger Mariaca, y de otras autoridades investigadas por presuntos vínculos con actividades ilícitas.
El vicesecretario de Estado de Estados Unidos, Christopher Landau, afirmó que la administración de Donald Trump respalda “firmemente” al presidente boliviano en sus acciones contra el crimen organizado.
“La Administración Trump respalda firmemente al presidente democráticamente electo Rodrigo Paz en sus esfuerzos para garantizar que el crimen organizado no pueda infiltrarse ni corromper órganos del Estado boliviano aparentemente independientes”, señaló Landau mediante sus redes sociales.
El pronunciamiento se conoció después de los operativos realizados entre el miércoles y jueves, que derivaron en la aprehensión de Mariaca, además del fiscal departamental de Santa Cruz, Alberto Zeballos; el fiscal superior Martín Irusta y un mayor de la Policía, entre otras personas.
El Gobierno boliviano sostiene que Mariaca es investigado por presuntos delitos relacionados con organización criminal, legitimación de ganancias ilícitas y tráfico de sustancias controladas. Las autoridades deberán determinar las responsabilidades individuales dentro del proceso.
El respaldo estadounidense se suma al pronunciamiento realizado previamente por el secretario de Estado Marco Rubio, quien también manifestó el apoyo de Washington a las acciones del gobierno de Paz contra el narcotráfico, la corrupción y el crimen organizado transnacional.
Mientras tanto, el caso Mariaca abrió una nueva disputa política en Bolivia. El vicepresidente Edmand Lara cuestionó los procedimientos utilizados en las aprehensiones y advirtió que cualquier eventual sustitución del fiscal general debe ajustarse a la Constitución y a la legislación vigente.
La Asamblea Legislativa convocó para este viernes una sesión para analizar la situación de Mariaca y las acciones institucionales que correspondan, en momentos en que el proceso judicial y el debate político avanzan de manera paralela.
El caso también genera reacciones desde otros sectores políticos. Evo Morales cuestionó el respaldo estadounidense al Gobierno y calificó la situación como una intromisión en asuntos internos de Bolivia.
Así, la investigación contra Mariaca no solo se desarrolla en el ámbito judicial, sino que se convirtió en uno de los principales focos de la disputa política nacional, mientras Washington mantiene públicamente su respaldo a las acciones del gobierno de Paz contra el crimen organizado.
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