El Gobierno aprobó el Decreto Supremo 5693, que establece un mecanismo temporal y excepcional para fortalecer la solvencia de entidades de intermediación financiera que atraviesan dificultades como consecuencia de la actual coyuntura económica.
La medida está dirigida a las entidades que, al 31 de julio de 2026, registraron afectaciones en sus niveles mínimos de solvencia y que, por situaciones coyunturales, no pueden cumplir temporalmente con los requisitos establecidos por la Ley de Servicios Financieros.
El decreto autoriza al Fondo Amplio de Garantía y de Crédito a emitir, a través de sus entidades administradoras, Certificados de Fortalecimiento Patrimonial destinados a respaldar temporalmente a las instituciones que cumplan las condiciones establecidas.
Los certificados tendrán una vigencia máxima de 90 días calendario y no podrán ser prorrogados. El objetivo es evitar un mayor deterioro de los indicadores de solvencia y garantizar la continuidad de los servicios financieros para la población.
El mecanismo representa un cambio temporal en el uso de un fondo creado para respaldar garantías vinculadas principalmente a créditos de vivienda social y productivos. Ahora podrá ser utilizado como instrumento de fortalecimiento patrimonial para entidades financieras afectadas por la coyuntura.
El Ministerio de Economía tendrá hasta cinco días hábiles desde la publicación del decreto para establecer mediante resolución ministerial las características de los certificados. Posteriormente, la ASFI contará con otros cinco días hábiles para emitir las disposiciones regulatorias y contables correspondientes.
La ASFI también tendrá a su cargo el registro, reporte, supervisión, control y seguimiento de estos certificados.
El Gobierno sostiene que la medida busca preservar la estabilidad del sistema financiero y evitar que dificultades temporales de determinadas entidades terminen afectando la continuidad de los servicios financieros.
Sin embargo, el dato central es que el Estado está habilitando un mecanismo de respaldo patrimonial para entidades que ya presentan problemas para cumplir sus niveles mínimos de solvencia. La medida es presentada como preventiva y temporal, pero revela la presión que la actual coyuntura económica está ejerciendo sobre parte del sistema financiero.
Ahoradigital





