Bolivia registró en julio de 2026 un superávit comercial de $us 176 millones, resultado de un fuerte incremento de las exportaciones, aunque acompañado también por un importante aumento de las importaciones, según los datos de la balanza comercial del INE.
Las exportaciones alcanzaron $us 1.427,8 millones en julio, un 52% más que en junio. El resultado estuvo impulsado principalmente por el desempeño de la industria manufacturera, cuyas ventas externas crecieron 87,9%, y por la extracción de minerales, que aumentó 32,8%.
Entre los productos que fundamentan el repunte destacaron la plata y el zinc, cuyas exportaciones aumentaron 28,6% y 30,5%, respectivamente. Sin embargo, uno de los mayores saltos correspondió al oro metálico, cuyas ventas externas crecieron 277,8%.
La agroindustria también mostró un mejor desempeño. Las exportaciones de derivados de soya aumentaron 109,2%, mientras que las ventas externas de carne bovina crecieron 150,2%. En el sector agrícola, la quinua registró un incremento de 72,1% y la castaña avanzó 66,2%.
Superávit
El resultado comercial favorable se produjo pese al fuerte crecimiento de las compras externas. En julio, las importaciones llegaron a $us 1.251,9 millones, con un incremento de 89,7% respecto a junio.
El aumento estuvo explicado principalmente por una mayor adquisición de materias primas, productos intermedios y bienes de capital, lo que refleja una recuperación de las compras destinadas al aparato productivo, aunque también incrementa la demanda de divisas para financiar las importaciones.
La diferencia entre ambos flujos permitió que las exportaciones superaran a las importaciones en $us 176 millones durante julio.
El comportamiento del comercio exterior muestra así un mes de mayor movimiento para la economía boliviana: las exportaciones recuperaron fuerza, especialmente en manufacturas, minerales y productos agroindustriales, mientras que las importaciones también aceleraron su crecimiento.
El Gobierno atribuye el resultado a las recientes medidas económicas y comerciales implementadas para dinamizar el comercio exterior. Los datos, sin embargo, muestran que el desafío no pasa solamente por aumentar las ventas externas, sino también por sostener una estructura exportadora capaz de generar mayores ingresos y divisas para el país.
La Razón






