Las exportaciones bolivianas alcanzaron a 6.394,8 millones de dólares durante el primer semestre de 2026, un incremento del 55% en valor frente a los 4.125,8 millones de dólares registrados entre enero y junio de 2025, según datos preliminares del Instituto Nacional de Estadística (INE), procesados por el Instituto Boliviano de Comercio Exterior (IBCE).
El fuerte crecimiento en valor contrasta, sin embargo, con una caída de los volúmenes comercializados. Bolivia exportó 3,75 millones de toneladas, un 19% menos que las 4,65 millones de toneladas registradas en el mismo periodo de 2025.
Minerales explican buena parte del salto
Las exportaciones tradicionales generaron 4.961,7 millones de dólares, un 70% más que en el primer semestre del año pasado, pese a que su volumen cayó un 30%.
El principal impulso provino de los minerales, cuyas ventas prácticamente se duplicaron: pasaron de 2.326 millones de dólares a 4.451,7 millones de dólares, un crecimiento del 91%. El volumen exportado, en cambio, disminuyó 12%.
Los hidrocarburos siguieron la dirección contraria. Sus exportaciones bajaron de 588,7 millones a 509,9 millones de dólares, una reducción del 13% en valor y del 39% en volumen.
No tradicionales suman $us 1.433 millones
Las exportaciones no tradicionales alcanzaron 1.433,1 millones de dólares, un 18% más que un año antes, aunque su volumen disminuyó 4%. Este grupo representó el 22,4% de las ventas externas del país.
Entre los productos con mayor crecimiento destaca la joyería, que generó $us 264,8 millones, un salto del 114%. La carne bovina alcanzó 80,9 millones de dólares (+46%); el azúcar, 37,2 millones de dólares (+72%); y la chía, 16,9 millones de dólares (+75%). La castaña llegó a 123,1 millones de dólares, con un crecimiento del 13%.
La soya y sus derivados continuaron siendo el principal producto no tradicional, con 448,1 millones de dólares, aunque registraron una ligera disminución del 0,4% en valor.
No todos los productos tuvieron resultados favorables. Las exportaciones de quinua cayeron 36% en valor, mientras que la madera y las manufacturas retrocedieron un 23%, el sésamo un 25% y los derivados de carne un 72%.
Los datos muestran así una particularidad del comercio exterior boliviano durante el semestre: el país exportó 19% menos volumen, pero obtuvo 55% más ingresos, con el incremento del valor de los minerales como principal factor del resultado.
El Deber







