Bolivia acumuló una inflación de 3,01% entre enero y agosto de 2026, luego de que el Índice de Precios al Consumidor (IPC) registrara un incremento de 1,10% durante agosto, según los datos difundidos por el Instituto Nacional de Estadística (INE).
El dato interanual, es decir, la variación de los precios en los últimos 12 meses, llegó al 5,02%. El aumento registrado en agosto estuvo marcado principalmente por el incremento del precio de la carne de pollo durante la primera semana del mes.
Según el INE, el comportamiento del pollo estuvo relacionado con el retraso en el repoblamiento de las granjas avícolas provocado por los bloqueos de carreteras registrados durante mayo y junio. Sin embargo, desde la segunda semana de agosto los precios comenzaron a descender debido a la normalización del ciclo de producción avícola.
Además del pollo, durante agosto también subieron los precios de los teléfonos móviles, platos especiales, almuerzos y queso. En contraste, registraron descensos el transporte interdepartamental en autobús, el tomate, la carne de res, la arveja y el huevo.
Por ciudades, las mayores variaciones positivas se registraron en Oruro, con 1,38%, y Potosí, con 1,36%. También se registraron incrementos en municipios de Santa Cruz (1,25%), Cochabamba (1,19%), La Paz y El Alto (1,12%), mientras que Sucre tuvo una variación de 0,37% y Trinidad de 0,29%. Cobija fue la única ciudad mencionada con una variación negativa, de -0,04%.
El resultado de agosto mantiene la inflación acumulada todavía por debajo de las proyecciones oficiales. El Gobierno había previsto inicialmente una inflación anual de 14% para 2026, después de que Bolivia cerrara 2025 con una inflación de 20,4%.
Por su parte, el Banco Central de Bolivia proyectó recientemente una inflación de 9,22% para este año, aunque advirtió que existen riesgos internos y externos que podrían presionar nuevamente los precios.
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